4. Never Again
*Narra Celeste*
Volví por la mañana a ver Madi, la seguía viendo muy decaída pero insistió en que debía reponerme, así que no la contradije, cuando iba llegando me tope con la persona que menos quería ver…
-¿Qué haces aquí?-dije enojada, no tenia ningún derecho a estar ahí, se supone que ya habíamos terminado…
-¡wow! Pero que genio…Pues para que sepas vine a ver a mi amiga Madison- dijo resaltando la palabra amiga
-Le dijiste algo…¿sobre nosotros?- pregunte incomoda
-No, pero lo intuyo…y me hizo una oferta difícil de rechazar…-murmuro pensando
-¿Qué cosa?- pregunte curiosa, Madison solo toleraba a Adam cuando era mi novio…
-Pues no te diré muñeca pregúntale a ella…-dijo sonriéndome de forma seductora, ¡oh, maldito Adam! Me traía loca, respire profundo y controle mis impulsos…
-Escúchame Adam James Jonas, tu no debes…-me quede helada al ver a la enfermera junto con Madison de aquella pequeña oficina, Madi venía con el rostro libido, parecía muerta, ausente…me asuste mucho, corrí a su lado…
-Madi…¿Estas bien?- murmure muy preocupada
-Si…tranquila, solo me siento un poco débil…-dijo fingiendo una sonrisa
-¿Qué paso srta.?- pregunte a la enfermera que nos miraba extrañada
-La srta. Moonsen esta de alta…, ya se puede ir a casa…-dijo caminando en dirección a la recepción
-Cel…ya te dijo Adam la sorpresa que te tengo- dijo mostrando un poco de alegría…
-No…Mad, creo que hay algo que tu necesitas saber…-ella me miro extrañada, pero adam fue mas rápido y dijo
-Celeste esta muy feliz por la propuesta Madi…-dijo el con voz entusiasta
-Si…claro- dije siguiéndole la corriente después hablaríamos
-Genial…bueno ahora me llevas a casa ¿por favor?-dijo con voz triste
-Pues…es mejor que te vayas a mi casa amiga, tengo todas tus cosas allí- me miro y asintió, había tomado la decisión de hacerme cargo de mi mejor amiga hasta que ella estuviera bien…sabía lo que Madi había sufrido en el pasado, no permitiría que nadie nunca más le hiciera daño, era una promesa…
Subimos a mi auto y conduje hasta mi casa, mi familia era mas bien de una buena situación económica así que mi casa era muy grande, aunque solo vivía yo, ya que, mi familia estaba en Vancouver.
Entramos a mi casa, que según Madi era una mansión, y subimos a mi habitación…
-Sugiero que descanses Amiga, duerme un poco…-dije apuntándole la cama
-No…, no puedo, Cel…me asaltan las pesadillas…no quiero dormir más en mi vida…-dijo con voz ahogada
-Amiga…tranquila, si no queréis bueno…podemos, conversar…-dije un tanto insegura
-Mañana a primera hora viajare a Vancouver, ya hable con Diego, el me esperara y…-le tape la boca a Madi
-¿Qué diablos dices?- dije asustada
-Que me voy…-dijo con toda naturalidad
-Madison Nichole Moonsen Diva… ¿estas loca o que?...tu te quedaras aquí conmigo y terminaras la escuela y te graduaras… ¿entendiste?- dije en un tono autoritario
-Celeste…yo no puedo volver a la escuela…-dijo con voz muerta
-Si puedes…el ya se fue y es hora de que sigas tu vida Madison…-dije tratando de no sonar muy dura
-Bueno…tienes razón…-suspiro-volveré…a la escuela…-dijo aburrida
-Así se habla amiga- dije abrazándola
Pasamos el resto de la tarde haciendo cosas como conversar del clima, cocinar o hacer cualquier cosa que distrajera a Madi…Llegaron las 12pm, Yo me acosté en mi cuarto y deje que Madi se acomodará en la habitación de huéspedes que más bien era como de ella…mañana sería un largo día…era la vuelta a la realidad…
Nos levantamos a las 7:00am, Madi parecía de buen animo, aunque yo sabía que fingía para no preocuparme, salimos de mi casa y nos dirigimos a la escuela, al llegar habían muchas chicas sentadas en las mesas del estacionamiento de la escuela, estacione mi auto y bajamos, en ese minuto todas las miradas fueron dirigidas a Madi, muchos ojos curiosos la inspeccionaban, comenzaron los murmullos, camine agarrando del brazo a Madi, escuche muchas cosas horribles, “volvió a su estado de muerta”- susurraban , ¡Estúpidos! ellos no sabían nada de Madi y menos la conocían…todos la juzgaban sin conocerla, y ahora sería peor. Todo el mundo se había enterado de los sucesos con Nicholas y por eso el decidió irse antes de que lo echaran. Lo bueno era que nadie sabía lo que había pasado con Madi, así que no tendría que dar muchas explicaciones. Caminamos a nuestro salón y al entrar Adam nos hizo una seña y nos acercamos a el pero al pasar por entre los asientos para llegar a donde el, nos encontramos con una persona muy desagradable…
-¡Vaya, Vaya…si no es Madison Moonsen!-dijo Marie
-Déjanos pasar idota-dije enojada
-No…Primero, ¿Qué tal estas Maddi?...no hemos sabido de ti…o es que te escapaste frustradamente con tu noviecito…-dijo maliciosamente
-Déjanos en paz Marie-dije cada vez mas enojada, Madi por su parte miraba al piso…
-¡Oh! La pequeña Madison Moonsen necesita alguien que la defienda…-dijo haciendo un fingido puchero
Iba a responder pero Madi me puso un brazo en el estomago y se paro delante de mi…
-Mira Marie Tonta, déjame en paz ¿ok?...si le tenías ganas al maestro y el no te quiso contigo acéptalo hermana y sigue tu vida, y déjame a mi vivir la mía ¿ok?-dijo Madi con voz furiosa
-O…k…-murmuro Marie asustada
Caminamos hasta llegar al lado de Adam y el me miro un poco triste y luego abrazo a Madi…
-¿estas bien?-dijo viendo los vidriosos ojos de mi mejor amiga
-Si…No fue tan difícil-dijo con un hilo de voz
-Amiga lo siento…de verdad, venir a la escuela fue mala idea-dije sintiéndome muy culpable
-No, Cele, tranquila, es algo que tengo saber…controlar -dijo a punto de llorar
-Madi…-dije preocupada
-No pasa nada…-al decir esto corrió hacia la puerta y salió de ahí
-¡Madison!- trate de seguirla pero Adam me agarro del brazo y dijo –tenemos que hablar-
-No, entre tú y yo ya no hay nada Adam…-dije enojada
-Celeste…mira ve por Madi, pero mejor vamos juntos-dijo decidido
-ok, vamos…-
Corrimos por toda la escuela y no podíamos encontrar a Madi, pensé que debería estar ahí en la que fue su casa por un semestre…la sala de música. Caminamos por el pasillo y llegamos por fin aunque no quisimos entrar, ya que escuchamos a Madi…estaba cantando…
“Sólo una palabra se hubiera llevado el dolor.
con el beso amargo de aquel licor,
hubiera bastado, mi amor.”
Madi tocaba el piano suavemente acompañando la melodía de la canción, su voz se escuchaba triste…seguimos parados ahí con Adam escuchando la dulce voz de mi amiga…
“Sólo una mentira se viene conmigo a pasear.
sentirme querida en aquel abrazo en el mar.”
“Con el vestido azul que un día conociste
me marcho sin saber si me besaste antes de irte.
te di mi corazón y tú lo regalaste,
te di todo el amor que pude darte y me robaste.
he rasgado mi vestido con una copa de vino,
hoy tu amor corta como el cristal.”
Sabía por que cantaba esa canción...Aquel día en que comenzó su “relación” Madi llevaba un bello vestido azul…que ella había hecho pedazos…
“En el cielo hay playas donde ves la vida pasar,
donde los recuerdos no hacen llorar
vienen muy despacio y se van.”
La voz de Madi se escuchaba quebrada…pero aun así se estaba aguantando todas las ganas de llorar… Mi pobre amiga sufría muchísimo…
“Sólo una caricia me hubiera ayudado a olvidar
que no eran mis labios los que ahora te hacen soñar.”
Entre en ese minuto, Madi no paro de tocar…simplemente me miro y siguió su canción… y yo la acompañe en esa estrofa…
“Con el vestido azul que un día conociste
me marcho sin saber si me besaste antes de irte.
te di mi corazón y tú lo regalaste,
te di todo el amor que pude darte y me robaste.
he rasgado mi vestido con una copa de vino,
hoy tu amor corta como el cristal.”
Sabía lo que venía ahora…esa parte…resumía en pocas palabras…lo que había decidido hacer Madi, desde que el…la dejo…
“buena suerte en tu camino yo ya tengo mi destino,
con mi sangre escribo este final.”
-Celeste…yo no debería estar viva-dijo al terminar de cantar.
-Mad…-me interrumpió- No, escúchame tú, todo lo que sucedió con el me hizo darme cuenta de que si nací para ser una miserable, no quiero esta vida, que otro la tome por mi Celeste ¡tu no sabes lo que siento! más ahora que yo tendré una maldita marca de por vida, de el…y ¡tu lo sabias!...como crees que sobreviviré el resto de los años de mi vida, ¡sabiendo que yo nunca más podré tener una vida normal!, ¡que por el resto de mi vida tendré que llevar esta carga en mi vida!...-Madi me miro por unos segundos y continuo- ¡Que demonios voy a hacer con 17 años y un bebe!- grito finalmente. Al decir esto se lanzo al piso llorando fuertemente…me acerque lentamente y la abrase, me correspondió el abrazo y así estuvimos por unos minutos...
-Este es el final de mi vida…-dijo llorosa
-No lo es…Amiga…es el principio de tu nueva vida…-dije mirándola a los ojos.
-Pero…-la interrumpí- Sale adelante por ese ser que crece dentro de ti- dije tocando su vientre plano
-Nosotros te ayudaremos Madi...-dijo Adam desde la puerta
-Gracias…-dijo llorando otra vez
Nos quedamos un rato ahí para luego ir a mi casa, desde hoy la vida de Adam, Madison y yo, cambiaria para siempre…
Volví por la mañana a ver Madi, la seguía viendo muy decaída pero insistió en que debía reponerme, así que no la contradije, cuando iba llegando me tope con la persona que menos quería ver…
-¿Qué haces aquí?-dije enojada, no tenia ningún derecho a estar ahí, se supone que ya habíamos terminado…
-¡wow! Pero que genio…Pues para que sepas vine a ver a mi amiga Madison- dijo resaltando la palabra amiga
-Le dijiste algo…¿sobre nosotros?- pregunte incomoda
-No, pero lo intuyo…y me hizo una oferta difícil de rechazar…-murmuro pensando
-¿Qué cosa?- pregunte curiosa, Madison solo toleraba a Adam cuando era mi novio…
-Pues no te diré muñeca pregúntale a ella…-dijo sonriéndome de forma seductora, ¡oh, maldito Adam! Me traía loca, respire profundo y controle mis impulsos…
-Escúchame Adam James Jonas, tu no debes…-me quede helada al ver a la enfermera junto con Madison de aquella pequeña oficina, Madi venía con el rostro libido, parecía muerta, ausente…me asuste mucho, corrí a su lado…
-Madi…¿Estas bien?- murmure muy preocupada
-Si…tranquila, solo me siento un poco débil…-dijo fingiendo una sonrisa
-¿Qué paso srta.?- pregunte a la enfermera que nos miraba extrañada
-La srta. Moonsen esta de alta…, ya se puede ir a casa…-dijo caminando en dirección a la recepción
-Cel…ya te dijo Adam la sorpresa que te tengo- dijo mostrando un poco de alegría…
-No…Mad, creo que hay algo que tu necesitas saber…-ella me miro extrañada, pero adam fue mas rápido y dijo
-Celeste esta muy feliz por la propuesta Madi…-dijo el con voz entusiasta
-Si…claro- dije siguiéndole la corriente después hablaríamos
-Genial…bueno ahora me llevas a casa ¿por favor?-dijo con voz triste
-Pues…es mejor que te vayas a mi casa amiga, tengo todas tus cosas allí- me miro y asintió, había tomado la decisión de hacerme cargo de mi mejor amiga hasta que ella estuviera bien…sabía lo que Madi había sufrido en el pasado, no permitiría que nadie nunca más le hiciera daño, era una promesa…
Subimos a mi auto y conduje hasta mi casa, mi familia era mas bien de una buena situación económica así que mi casa era muy grande, aunque solo vivía yo, ya que, mi familia estaba en Vancouver.
Entramos a mi casa, que según Madi era una mansión, y subimos a mi habitación…
-Sugiero que descanses Amiga, duerme un poco…-dije apuntándole la cama
-No…, no puedo, Cel…me asaltan las pesadillas…no quiero dormir más en mi vida…-dijo con voz ahogada
-Amiga…tranquila, si no queréis bueno…podemos, conversar…-dije un tanto insegura
-Mañana a primera hora viajare a Vancouver, ya hable con Diego, el me esperara y…-le tape la boca a Madi
-¿Qué diablos dices?- dije asustada
-Que me voy…-dijo con toda naturalidad
-Madison Nichole Moonsen Diva… ¿estas loca o que?...tu te quedaras aquí conmigo y terminaras la escuela y te graduaras… ¿entendiste?- dije en un tono autoritario
-Celeste…yo no puedo volver a la escuela…-dijo con voz muerta
-Si puedes…el ya se fue y es hora de que sigas tu vida Madison…-dije tratando de no sonar muy dura
-Bueno…tienes razón…-suspiro-volveré…a la escuela…-dijo aburrida
-Así se habla amiga- dije abrazándola
Pasamos el resto de la tarde haciendo cosas como conversar del clima, cocinar o hacer cualquier cosa que distrajera a Madi…Llegaron las 12pm, Yo me acosté en mi cuarto y deje que Madi se acomodará en la habitación de huéspedes que más bien era como de ella…mañana sería un largo día…era la vuelta a la realidad…
Nos levantamos a las 7:00am, Madi parecía de buen animo, aunque yo sabía que fingía para no preocuparme, salimos de mi casa y nos dirigimos a la escuela, al llegar habían muchas chicas sentadas en las mesas del estacionamiento de la escuela, estacione mi auto y bajamos, en ese minuto todas las miradas fueron dirigidas a Madi, muchos ojos curiosos la inspeccionaban, comenzaron los murmullos, camine agarrando del brazo a Madi, escuche muchas cosas horribles, “volvió a su estado de muerta”- susurraban , ¡Estúpidos! ellos no sabían nada de Madi y menos la conocían…todos la juzgaban sin conocerla, y ahora sería peor. Todo el mundo se había enterado de los sucesos con Nicholas y por eso el decidió irse antes de que lo echaran. Lo bueno era que nadie sabía lo que había pasado con Madi, así que no tendría que dar muchas explicaciones. Caminamos a nuestro salón y al entrar Adam nos hizo una seña y nos acercamos a el pero al pasar por entre los asientos para llegar a donde el, nos encontramos con una persona muy desagradable…
-¡Vaya, Vaya…si no es Madison Moonsen!-dijo Marie
-Déjanos pasar idota-dije enojada
-No…Primero, ¿Qué tal estas Maddi?...no hemos sabido de ti…o es que te escapaste frustradamente con tu noviecito…-dijo maliciosamente
-Déjanos en paz Marie-dije cada vez mas enojada, Madi por su parte miraba al piso…
-¡Oh! La pequeña Madison Moonsen necesita alguien que la defienda…-dijo haciendo un fingido puchero
Iba a responder pero Madi me puso un brazo en el estomago y se paro delante de mi…
-Mira Marie Tonta, déjame en paz ¿ok?...si le tenías ganas al maestro y el no te quiso contigo acéptalo hermana y sigue tu vida, y déjame a mi vivir la mía ¿ok?-dijo Madi con voz furiosa
-O…k…-murmuro Marie asustada
Caminamos hasta llegar al lado de Adam y el me miro un poco triste y luego abrazo a Madi…
-¿estas bien?-dijo viendo los vidriosos ojos de mi mejor amiga
-Si…No fue tan difícil-dijo con un hilo de voz
-Amiga lo siento…de verdad, venir a la escuela fue mala idea-dije sintiéndome muy culpable
-No, Cele, tranquila, es algo que tengo saber…controlar -dijo a punto de llorar
-Madi…-dije preocupada
-No pasa nada…-al decir esto corrió hacia la puerta y salió de ahí
-¡Madison!- trate de seguirla pero Adam me agarro del brazo y dijo –tenemos que hablar-
-No, entre tú y yo ya no hay nada Adam…-dije enojada
-Celeste…mira ve por Madi, pero mejor vamos juntos-dijo decidido
-ok, vamos…-
Corrimos por toda la escuela y no podíamos encontrar a Madi, pensé que debería estar ahí en la que fue su casa por un semestre…la sala de música. Caminamos por el pasillo y llegamos por fin aunque no quisimos entrar, ya que escuchamos a Madi…estaba cantando…
“Sólo una palabra se hubiera llevado el dolor.
con el beso amargo de aquel licor,
hubiera bastado, mi amor.”
Madi tocaba el piano suavemente acompañando la melodía de la canción, su voz se escuchaba triste…seguimos parados ahí con Adam escuchando la dulce voz de mi amiga…
“Sólo una mentira se viene conmigo a pasear.
sentirme querida en aquel abrazo en el mar.”
“Con el vestido azul que un día conociste
me marcho sin saber si me besaste antes de irte.
te di mi corazón y tú lo regalaste,
te di todo el amor que pude darte y me robaste.
he rasgado mi vestido con una copa de vino,
hoy tu amor corta como el cristal.”
Sabía por que cantaba esa canción...Aquel día en que comenzó su “relación” Madi llevaba un bello vestido azul…que ella había hecho pedazos…
“En el cielo hay playas donde ves la vida pasar,
donde los recuerdos no hacen llorar
vienen muy despacio y se van.”
La voz de Madi se escuchaba quebrada…pero aun así se estaba aguantando todas las ganas de llorar… Mi pobre amiga sufría muchísimo…
“Sólo una caricia me hubiera ayudado a olvidar
que no eran mis labios los que ahora te hacen soñar.”
Entre en ese minuto, Madi no paro de tocar…simplemente me miro y siguió su canción… y yo la acompañe en esa estrofa…
“Con el vestido azul que un día conociste
me marcho sin saber si me besaste antes de irte.
te di mi corazón y tú lo regalaste,
te di todo el amor que pude darte y me robaste.
he rasgado mi vestido con una copa de vino,
hoy tu amor corta como el cristal.”
Sabía lo que venía ahora…esa parte…resumía en pocas palabras…lo que había decidido hacer Madi, desde que el…la dejo…
“buena suerte en tu camino yo ya tengo mi destino,
con mi sangre escribo este final.”
-Celeste…yo no debería estar viva-dijo al terminar de cantar.
-Mad…-me interrumpió- No, escúchame tú, todo lo que sucedió con el me hizo darme cuenta de que si nací para ser una miserable, no quiero esta vida, que otro la tome por mi Celeste ¡tu no sabes lo que siento! más ahora que yo tendré una maldita marca de por vida, de el…y ¡tu lo sabias!...como crees que sobreviviré el resto de los años de mi vida, ¡sabiendo que yo nunca más podré tener una vida normal!, ¡que por el resto de mi vida tendré que llevar esta carga en mi vida!...-Madi me miro por unos segundos y continuo- ¡Que demonios voy a hacer con 17 años y un bebe!- grito finalmente. Al decir esto se lanzo al piso llorando fuertemente…me acerque lentamente y la abrase, me correspondió el abrazo y así estuvimos por unos minutos...
-Este es el final de mi vida…-dijo llorosa
-No lo es…Amiga…es el principio de tu nueva vida…-dije mirándola a los ojos.
-Pero…-la interrumpí- Sale adelante por ese ser que crece dentro de ti- dije tocando su vientre plano
-Nosotros te ayudaremos Madi...-dijo Adam desde la puerta
-Gracias…-dijo llorando otra vez
Nos quedamos un rato ahí para luego ir a mi casa, desde hoy la vida de Adam, Madison y yo, cambiaria para siempre…
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