20. Let The Record Show

*Narra Madison*

Si un maldito sueño te puede dejar espantada…¿Qué podría hacer la realidad?, ser peor…
Si un fuera por que mi cuerpo me obliga a respirar, estaría muerta, ¿Cómo demonios llegue a esto? Estaba tan nerviosa, no quería que sucediera nada malo, solo quería que mi mejor amiga cumpliera su cuento de hadas y que yo con mi hija seamos felices.
Tome una bocanada de aire y luego mire al horizonte, el sol apenas asomaba unos rayos de luz, eran mas de las seis y media de la madrugada y yo no había dormido nada, maldito Nick…hasta en mis sueños me asechaba como mi peor pesadilla…no podía dejar de sentir la horrible sensación de que hoy iba ser un día horrible…
Salí de mi habitación y tome una ducha para relajarme, la boda sería a las 6pm, así que tenía tiempo de más para poder relajarme, deje que el agua cayera por mi espalda tratando de relajar un poco mis músculos, cuando ya sentí que mi piel no soportaría mas el agua caliente, apague la ducha y camine hacia mi pieza para vestirme, me había demorado más de una hora eran casi las ocho de la mañana me vestí rápidamente y fui a ver a Debby, mi pequeño ángel estaba despierta y me miraba entre las sabanas con expresión culpable…

-Debby, ¡Buenos días mi amor!-dije dándole un besito en la frente
-Hola mami…-dijo abrazándome
-¿Quieres tomar desayuno?-pregunte mientras revolvía su cabello
-Bueno…-dijo besando mi mejilla
-¿pasa algo?-pregunte curiosa
-No, solo que te amo mucho mami, no se que haría sin ti-dijo con sus ojitos brillantes
-Aww, Mi amor, yo también te amo mucho, y siempre te cuidaré pase lo que pase, por que eres la luz de mi vida, te adoro mi pequeño ángel-dije tomando en brazos a Debb
-Wiiiiiiii, caballito-grito feliz
-jajaja-la baje- amor vístete mejor, te prepararé el desayuno- baje las escaleras y al llegar a la puerta de entrada me encontré con otro sobre…de color negro, iguales a los que me habían estado llegando desde hace un mes, en ellos, siempre había una rosa de un extraño color negro, con mensajes extraños, este último decía “Se los secretos que guardas”, nerviosa me lo guarde en el bolsillo y me di vuelta para seguir haciendo el desayuno, hoy no iba a pasara nada malo, por favor no podía pasara nada malo…le serví desayuno a Debby y luego de comer, nos sentamos en el sofá a ver televisión, a eso de las dos de la tarde, le lleve a Debby a Diego, con el estaría mas protegida, yo tenía una misión hoy y no quería a mi pequeña hija metida en eso…

-Madi, hola…¿Qué tal?-dijo Diego tomando a Debby del suelo
-Hola…estoy bien, gracias por esto-
-sabes que cuando necesites que alguien te cuide a la pequeña yo lo haré-dijo sonriéndome
-Gracias cariño…¿me dejas hablar un poco con ella antes de irme?-pregunté
-Si…yo iré a la cocina-me guiño el ojo y se fue
-¿Qué pasa mami?-pregunto Debby al ver mi cara de preocupación
-Cariño, pase lo que pase, prométeme que nunca olvidaras quien es tu madre, y que te amo mas que a nadie en este mundo y que jamás haría algo para hacerte daño, prométeme que jamás me olvidaras…-dije con los ojos anegados de lagrimas
-Mami…no llores, te prometo todo eso y más, para mi eres una persona maravillosa y te amo por todo lo que haces por mi-me abrazo llorando
-Te amo Debby, no lo olvides…siempre lo haré-dije abrazándola mas fuerte
-y yo a ti mami…-suspiro
-Ya…basta de lágrimas, ve vístete y te veré en la tarde- mire a Diego que había presenciado todo- toda tuya amor…-el me sonrió
-Debby, ve a mi cuarto, necesito hablar con tu mamá-dijo serio
-Voy…-me abrazo- te amo mamita- al decir esto desapareció de mi vista.

-¿Qué quieres galán?-murmure secándome las lágrimas
-¿No crees que ya te mereces ser feliz?-dijo acercándose a mi
-Jajaja, la felicidad no es mi amiga-reí amargamente
-Madison-tomo mis manos-creo que es tiempo para que te des una oportunidad, no digo que conmigo, si no que, con quien tu quieras, eres libre de decidir, se feliz hermosa, te lo mereces…ya has pasado por mucho, le estas cumpliendo el cuento de hadas a tu mejor amiga y tu…quedas como el hada madrina ¿infeliz?, esa no es la idea-dijo besando mis manos
-Die…no creo que pueda ‘rehacer’ mi vida…soy una miserable, no merezco nada, estoy destinada a la soledad-dije triste
-No, date una oportunidad Madi, solo una más…para volver a amar-dijo tomando mi rostro
-No lo sé, es tan difícil, no quiero que me vuelvan a dañar nunca más-
-¡Que no te he demostrado las veces suficientes para que te des cuenta de que haría todo por ti!, estoy locamente enamorado de ti Madison-murmuro esto último avergonzado
-Creo que…yo también me enamore de ti-murmure
-¿De…verdad?-dijo ilusionado, tome su cara entre mis manos y le dí un beso con todo el sentimiento que tenía hacia el. Sí, aquel chico me había enamorado, por que a diferencia de ‘él’, Diego siempre me amo y yo a él, con ese chico que no debo nombrar, con él no tuve más que un encaprichamiento, a eso que sentí, no se le puede llamar amor verdadero, no, jamás. Nos separamos suavemente, mire el piso avergonzada, nunca había dejado al descubierto mis sentimientos de esa manera…
-Wow…es fue mejor que un sí- dijo sonriendo
-Jajaja-reí con ganas
-prometo hacerte feliz mi niña y si tu quieres, tú serás la próxima en casarte-murmuro riendo
-¡La boda!, lo siento, lo olvide, me voy…te amo diego, mucho-lo bese- adiós- y así salí corriendo de su casa, tenía que ir a la mía y cambiarme, eran casi las tres y tenía que estar lista…para el último encuentro.

Llegué a mi casa y me di una ducha para ponerme mí vestido para la boda, era rojo oscuro,
Hasta las rodillas, de raso, abultado en la parte de abajo y en la cintura estaba rodeado por una rosa del mismo color, me puse unos tacones a juego con el vestido, tome mi cartera, mi abrigo negro y salí disparada a mi peligroso encuentro, con ‘él’. Me subí al auto y me maneje hasta el café “Revenge Is Sweeter”, si irónico nombre, ¿no creen?, llegué allí con media hora de retraso, entre y lo vi allí sentado con ese aire magnético que siempre a tenido, me acerque rápidamente y me senté a su lado…

-Creí que te arrepentirías, pero veo que valió la pena la espera, estas…magnifica-dijo con tono seductor
-No, cumplo mis promesas…y además, estoy apurada, debo ir a la boda de Celeste…-murmure enojada
-A, cierto que la Señorita Gaunt, se casa hoy, pues…si quieres podemos ir…Juntos-dijo sonriendo sexymente
-No, tengo pareja ya, gracias-dije cortante
-Ese chico…-dijo enojado
-Si, y para tu información tiene nombre y es Diego-dije furiosa
-Si, si…-respondió mas enojado
-Si para esto me llamaste me voy…-me levante de la mesa- Adiós-al tratar de caminar sentí que era devuelta a mi asiento fuertemente- ¡Hey! ¡Más cuidado!
-Madison, te convoque por que debo decirte algo importante-dijo serio
-¿Qué es?, ¿me quitaras a mi hija?-murmure
-No…¡que no me vas a dejar hablar!-dijo golpeando la mesa, la gente del café lo miraba con los ojos abiertos como platos.
-¡Cállate! Todos nos miran…-dije enojada
-Mujer, escúchame por favor, mas te vale ser consiente de las cosas que digas, por que ya no estoy aquí para negociar…-dijo en un tono siniestro
-¿Por qué no me dejas vivir en paz?-dije con voz ahogada
-Me miro fijamente- Por que no puedo…Madison, después de pensarlo mucho, me di cuenta que no quiero a tu hija, solo te quiero a ti…se que has recibido mis mensajes y de verdad, solo quiero estar a tu lado-dijo con un extraño tono
-¿¡Que!?, ¿Tú eras los de los mensajes? ¡Maldita sea! ¡Eres un psicópata!-le grite con rabia
-Shhh, Darling, tranquila…no es bueno que te alteres, relájate y podremos hablar-dijo con una extraña tranquilidad
-Ok, habla…-dije dudosa
-Mira, se que hoy tu amiga se va a casar y la verdad no quiero quitarle a su mejor amiga para su boda, así que irás a esa boda, esperaras a que se realice y te vienes conmigo, eso es todo…a cambió, yo te daré algo muy valioso para ti…-dijo feliz
-¿Qué?, ¿¡Quién te crees tú, para venir a controlar mi vida!?, ¡maldito psicópata!, ¡déjame en paz!, no haré nada por ti…-grite enojada y me levante de la mesa
-Pues supongo entonces…que no amas lo suficiente a Celeste y su novio, ni menos a ese chico o tu hija…por que si es así, con apretar este botón…¡BAM! Todos en esa iglesia explotan, ¿Un gran plan no?-murmuro riendo
-¡No, No, Noooooooooooooooooooo!-un grito áspero y doloroso salió de su garganta, eso no podía estar pasando, no…no ese día, no a ella, ¡no esta vez!
-Tú decides my Darling, o tu o miles de vidas en pedazos…-dijo con gracia
-Y ¿Para que me quieres?, ¡No tengo nada que darte!, estoy destrozada, como una muñeca de porcelana, déjame ir Nick, si aun me amas, déjame vivir…-dije desesperada
-¡No!, tú me traicionaste y ahora yo cobro lo que es mió, tu vida ya no te pertenece, desde el minuto en que te enamoraste de mi…-murmuro apretando mi muñeca
-Nick, esto no tiene por que ser así…-
-Madison…ven conmigo, yo te cuidaré y además, tengo algo que te interesa…-saco un arrugado sobre de su chaqueta- ¡esto!
-¿Qué es eso?, ¿una carta?-dije curiosa
-Si, pero no cualquier carta, Una carta de una persona muy importante para ti…es de Gissele-me miro cómplice
-¿¡Qué!?, pero…si esa carta la tenía mi madre, ¿¡Cómo llego a tus manos!?-pregunte exaltada
-Por que la que tenía tu madre no es la original, has vivido una mentira cariño por más de 12 años, tu hermana no se suicido por la culpa, no fue por que ella te fallo, no…quizás, ni siquiera ella se suicido…-murmuro enigmático
-No, esta es otra de tus mentiras, basta Nicholas…-dije asechada por los recuerdos
-Tu hermana no se suicido Madison…ella fue asesinada-sentencio frió
Lo mire fijamente, tome la carta y salí de allí, hacia el matrimonio, no sin antes mandarle una respuesta a Nicholas…iría a esa boda a cumplir mi promesa, cumplirle el cuento de hadas a Celeste…


*Narra Celeste*


¡Aaaaa!, es imposible que hoy sea el día, no puedo creerlo, estoy a una hora de casarme con el chico más maravilloso del mundo, mi hermoso, divino y maravilloso mi querido Adam, estaba tan nerviosa, mi madre y yo habíamos pasado toda la mañana en el salón de belleza, y ahora, después de que llegará una extraña Madison, me ayudaron con mi vestido, era blanco obviamente, con cola, arriba strapples con hermosos detalles bordados, mi cabello iba tomado con una pequeña tiara de la cual colgaba un velo hasta la cintura, me miraba una y otra vez al espejo sin poder creer la imagen que veía…en mis ojos se veía un brillo tan especial, me sentía plena, maravillosamente feliz, todo gracias a Adam, el me hacía mas feliz, mas hermosa, mas mujer, como amaba ese hombre…y también esta mi mejor amiga, Madison, una chica genial, que mas que mi mejor amiga era mi hermana, ella me había ayudado a cumplir cada uno de mis sueños y gracias a ella, yo estaba a punto de cumplir mi máxima fantasía en un cuento de hadas, cuando la princesa y el príncipe, se juran amor eternamente, Aww…he esperado tanto para este momento que solo quiero que todo salga bien, que sea mágico, soñado, como lo que uno sueña cuando pequeña en estar vestida de blanco y que llegue tu príncipe y te haga suya…suspire nuevamente mientras miraba desde mi habitación, todo se veía perfecto, había una carpa blanca donde sería la ceremonia, de ella se veía una larga alfombra color rojo, como para las premiere de películas, mi madre y la de Adam, se paseaban afuera de la carpa, como locas, parecían más nerviosas que yo…suspire como por décima vez y sentí al puerta se abrió, era Madison…

-¿es hora?-pregunte nerviosa
-Si…solo faltas tú-dijo sonriendo melancólicamente
-¡Dios mío! Me voy a casar…-dije emocionada
-Si…-murmuro pensativa
-Gracias Madi, sin ti…jamás podría haber cumplido mis sueños, te amo amiga, como una hermana que siempre quise, gracias…-dije casi llorando
-y yo a ti, eres mi hermana cariño, la que nunca tuve y espero que siempre me recuerdes así..-esto último lo dijo en un susurro
-Madi, siempre lo hago y lo haré…-dije con los ojos empañados
-Cel…quiero pedirte un favor, pase lo que pase, tu siempre debes cuidar de Debby-dijo seria
-Lo haré, soy su madrina, siempre cuidaré de ella-dije abrazando a Madi
-Gracias, es hora querida…a cumplir tus sueños-dijo con una sonrisa melancólica
-Ok, Vamos…¡ya es hora!-dijo nerviosa
-Jajaja, es hora…-murmuro

Bajamos hasta llegar al primer piso, Madison me ayudo con la cola del vestido, Debby llevaba un bello vestido de dama de las flores, salimos al patio donde todos esperaban ansiosos, mi padre me dio un abrazo y tomo mi mano, Madison entro primero y se puso al lado derecho de la mesa central, comencé a entrar yo de la mano de mi padre, Adam estaba radiante en su traje negro y sonriente, quería soltar a mi padre y correr a sus brazos, pero la verdad, no podía…camine al paso de la suave música, sentía que mi corazón se me iba a salir del pecho, cada paso que daba era cada vez más fuerte el latido…termino la música y ya estaba al lado del amor de mi vida, mi padre le entrego mi mano, susurrando -cuídala-, Adam asintió y apretó mi mano, me sentía maravillosa a su lado, el padre comenzó la ceremonia y ni me di cuenta de cómo llegamos a la parte de los votos nupciales, Adam fue el primero en comenzar…
-Celeste Penélope Gaunt Fainello este anillo representa todo mi amor por ti, yo con el prometo cuidarte, protegerte y amarte, por siempre y para siempre. Eres la mujer de mi vida, un ángel que me salvo de todo lo malo, por eso aquí en esta sagrada instancia, prometo que cada día que pases a mi lado te haré la mujer más feliz del mundo y te daré todo lo que desees, eres el aire que respiro, la razón de mi vida, ese anillo es la representación de todo un futuro juntos, te amo más que a nada en este mundo y lucharé a tu lado, prometo serte fiel y amarte, como ya dije, para siempre.- Al terminar su hermoso discurso deslizo el anillo por mi dedo…y era mi turno

-Con este anillo Adam William Jonas Ferrero prometo amarte en toda circunstancia como siempre lo he hecho, prometo cuidarte, protegerte, apoyarte en absolutamente todo y tratar de hacer que te sientas el hombre más feliz del mundo. Luchare para que no te arrepientas de haberme elegido para ser quien pase todos los días de tu vida contigo, confiaré en ti , seré sincera contigo, prometo no mentirte jamás y serte fiel por toda la vida.- con lagrimas en mis ojos deslice la pequeña sortija por su dedo, el me miro con ternura…

-Con el poder que tengo, los declaro Marido & Mujer…Puede besar a la novia-cuando termino de hablar el padre Adam me tomo por la cintura y me beso de una forma que debería ser ilegal, estaba tan sumida en eso que no escuche cuando todos los del lugar estallaron en gritos de alegría, sonríe y me sonrojé, todos me dieron un abrazo y las respectivas felicitaciones, pero después de tantos, extrañe el de mi mejor amiga…no vi a Madison por ningún lado, así que me acerque a mi madre para preguntarle…

-¿viste a Madi?-dije nerviosa
-Si, la vi salir hace un rato, me dijo que tenía que irse pronto… -dijo ella mirándome extrañada
-A…esta bien-murmure triste
-Cariño, ¿que haces aquí?-sentí los suaves brazos de Adam estrechándome por la espalda
-Buscaba a Madi-murmure triste aun
-Amor…tranquila, ella estará bien…vamos a disfrutar este día ¿ok?- Adam me miro dulcemente y tome su mano para ir dentro de la carpa a disfrutar
-tienes toda la razón amor, lo siento, solo quería…estar un rato con ella…pero bueno, vamos dentro ¡a celebrar!-dije corriendo con él
Baile con todos, mi familia no paraba de felicitarme, baile el vals con mi padre y con Adam, comí pastel de frambuesa y perdí la cuenta de cuantas veces bese a Adam, me sentía viviendo un sueño…suspire mientras mis padres y los de Adam hacían un brindis, abrí mis regalos de bodas, la mayoría eran cosas para nuestra ‘casa’…menos el regalo ‘especial’ de Madison & Diego, él me entrego un sobre y ahí habían dos pasajes para las Islas Seychelles…
-Wow…esto debió salirles una fortuna-dije sorprendida
-Bueno, un mínimo regalo para ustedes…-dijo Diego sonriendo
-Gracias…esto es maravilloso-dijo Adam fascinado
-Jajaja, para su ‘Luna de Miel’-él rió
-Jajaja, Celeste ya piensa en hacer maldades-murmuro Danielle
-Eso es obvio cariño, desde el momento en que se casaron-dijo Scarlet en voz alta, todos rieron, mientras yo me sentía cada vez más avergonzada, era una familia de locos pero me iba a acostumbrar, lo sé…
Después de la gran fiesta, nos quedamos con Adam en una habitación del hotel “Pan Pacific”, uno de los más costosos, hoteles de Vancouver, esta residencia sería temporal ya que mañana viajaríamos a nuestra ‘Luna de Miel’ a las paradisíacas Islas…
Adam me llevo en brazos desde la entrada de la habitación hasta la cama, como en las películas, fue tan…mágico, sonrió y me beso dulcemente…
-Voy al baño-me guiño un ojo y fue hasta el baño
Suspire, me sentía tan plena y feliz, no podría pedirle mas a la vida, esto era maravilloso…
Mi celular comenzó a sonar muy fuerte, me preguntaba quien me llamaría a estas horas y este día, justo en el momento en que lo iba a tomar mi celular para contestar Adam me tomo de la cintura y me beso el cuello, lo que provoco que tirara sin querer el celular al piso, me gire para encararlo…
-Adam-siguió besándome el cuello- debo contestar, quizás sea importante…-murmure
-No-beso- quiero-beso-olvídate de los demás…-susurro en mi oído
Me iba a agachar para recogerlo, pero Adam fue más rápido, lo tomo y lo lanzo contra la pared…
-¡Hey! Lo rompiste…-dije haciendo un puchero
-Jajaja, así no nos molestaran-murmuro seductor
-Bueno, pero tendrás que comprarme uno nuevo…-dije riendo
-Todos los que quieras, pero esta noche eres solo mía-dicho esto me beso apasionadamente…

Lentamente Adam me apoyo contra la suave cama, con sabanas de raso rojo, nos besamos con pasión, el lentamente paso su mano hacia mi espalda y bajo suavemente el cierre de mi vestido…lo deslizo de mi cuerpo y lo lanzo al piso…lo tome por la corbata y le ayude a desatar su camisa…para que decir como termino el resto de la ropa…
Sentía sus dulces brazos estrecharme, sus labios recorriendo cada centímetro de mi piel, trazando un camino de besos por todo mi cuerpo…con mis manos recorrí su espalda, cada vez más ansiosa, sentía que la piel me ardía y que sus caricias eran una deliciosa tortura, sentía sus manos expertas sobre mi cuerpo, encendiendo fuego cada lugar que tocaban, volví a besar a Adam con pasión, creí que mi cuerpo no podría soportar más placer, sentía que me estaba quemando en el infierno pero no me importaba, no si lo tenía a él a mi lado…mi sangre corría caliente por mis venas, por fin me sentía tocando el cielo con las manos, aunque fuera por unos segundos, eso me era suficiente para quedar totalmente a merced de él…bese sus labios lenta y seductoramente…nada era mejor que estar a su lado

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