2. This Is Our Story Ends

*Narra Madison*

Sentí nuevamente como una tranquilidad abrumadora me envolvía nuevamente, quizás ahora si estaba muerta, ojala, sería un alivió…
Pero no podía ser tan buena esa oscuridad por que a lo lejos oí una voz…diciendo “Mad, despierta, lo siento”…abrí nuevamente los ojos y vi frente a mi un par de ojos negros, los ojos de mi mejor amiga.

-Mad… Lamento eso- murmuro mirando al piso
-Tranquila Cele no es tu culpa…-dije serena
-Pero…no debí haber dicho nada…lo siento amiga- dijo celeste avergonzada
-Necesito que me digas la verdad celeste… ¿Quién me encontró?-me sentía ansiosa…la verdad
-bueno… ya sabes…Mad…él- dijo la última silaba sin aliento
Mi respiración se agito…él…cerré los ojos y sentí como debajo de mis parpados las lagrimas comenzaban a salir…eran de rabia, ¿como diablos se atrevía a ir a mi departamento después de lo que me había hecho?...
-Celeste…te dijo a lo que fue a mi departamento- murmure furiosa
-Bueno…el dijo que iba a decirte la verdad…se veía muy arrepentido…- dijo mi amiga preocupada por mi reacción
-¿arrepentido?...si claro, estaba actuando Cel, eres tan ingenua, cuando me dijo la “verdad” hace dos días ¡no parecía que se sintiera culpable!- grite aun mas furiosa
-Madi, cálmate por favor, solo decía…, además desde hace dos días que no te veo ni la sombra…-dijo enojada
-Lo siento amiga, pero no podía salir de mi casa, menos en ese estado- mire al piso
-Madi, ¿Qué paso?...quiero la verdad…-dijo con determinación
-Cel, yo…él…tuvimos…bueno- en ese minuto una suave melodía romántica, conocida muy bien por mi, era su celular sonando al ritmo de una cancioncita de los hermanos Jonas a los que ella amaba, celeste saco rápidamente su celular…
-Alo?... ¡oh! Sra. Moonsen si ella esta bien, si no se preocupe, le diré que la llame, tranquilícese sra. Moonsen, ya le digo, adiós-
-¿Quién era?- dije sabiendo de antemano la respuesta.
-Tu mamá…- dijo mirándome preocupada
-¡Celeste! ¡Le contaste!, ¡Oh dios santo!, ¡Debe estar vuelta loca!- dije un tanto agitada
-Pero ¡Que querías que hiciera!, Mi mejor amiga estaba inconciente en el hospital y no tenía a nadie mas a quien recurrir!- dijo enojada por mi reacción
-tienes razón Cele, lo lamento, no debí gritar, pero…¡tu sabes como es mi mamá!..Pero ¿que le contaste celeste?- dije nerviosa, si mamá sabía la verdadera razón de mi llegada al hospital…era capaz de viajar desde Vancouver hasta aquí… y era realmente lejos tomando en cuenta que nosotras vivimos en California.
-Pues, la verdad, que estabas en el hospital…muy mal, nada más Mad…no quise que se preocupara demás.-
-¿Nada más? ¿Segura…?-pregunte dudosa, sabía que en momentos de presión celeste cedía fácilmente…
-No, lo juro, pero tu mamá, bueno ella, intuyo lo que estaba pasando, esta mas perceptiva desde lo que le paso a…-se quedo en silencio y bajo la mirada
-Lo se…-trague con dificultad- ahora si entiendo sus razones…-cerré los ojos
-Lamento haberte recordado eso…se que te es difícil hablar de ella amiga- Celeste se acerco a la cama y me abrazo por lo hombros.
En ese momento se abrió la puerta e ingreso una enfermera que al mirarme su rostro dulce se volvió en una mueca de complicación…
-¿La señorita Madison Moonsen?
-Soy yo- murmure abriendo los ojos
-bueno…debo decirle que ha evolucionado muy bien…pero el psicólogo decidió que seria bueno que el la evaluara, ya que, no es normal que una chica de 17 años quiera…suicidarse- esto ultimo lo dijo con voz sombría
-Srta. Creo que es mejor que madison se vaya para la casa y desde ahí podrá recuperarse mejor- dijo mi amiga celeste viendo mi cara asustada
-Lo dudo muchachita, el psicólogo piensa que eso hará que la srta. Moonsen recuerde todo lo doloroso que la trajo hasta aquí.- dijo decidida la enfermera.
-Gracias, srta. Steward- dije mirando su placa con el nombre.
Mire a celeste y vi como estaba mirando muy concentrada la tablilla de la enfermera que decía mi diagnostico, no se que habrá visto, pero mostró asombro…
-Srta. Steward me acompaña a la entrada, Quero saber algo sobre el tratamiento de mi amiga- dijo guiñándome el ojo
-ok, vamos, cualquier cosa srta. Moonsen apreté el botón de la cabecera ¿si?...-dijo mirando sobre su hombro.
-Ok, muchas gracias-dije mirando con cara de ¿Qué estas haciendo? a Celeste.
En cuanto mi amiga salió de la habitación con la enfermera me observe clínicamente mi estado, estaba pálida, y tenía marcada unas cuantas cicatrices en mis muñecas, me toque la garganta y eso me dolió, supuse que me hicieron un lavado o algo así…suspire, maldito el día en que le mostré a ese idiota donde guardaba mis llaves…además, ¿que quería? “lo nuestro” claramente había acabado hace tiempo atrás, ¿Por qué me visitaba otra vez?, preferí no pensar en eso, estaba claro que aunque sea pensó que morir quizás sería demasiado castigo para mi…no más bien pensó que vivir se me iba hacer más difícil…me sentía tan mal…pero debía fingir si quería salir de aquella cárcel blanca… mientras yo seguía divagando, entro celeste con un rostro fantasmagórico, quizás yo tenía alguna enfermedad muy grave o algo así…
-¿Pasa algo Cel?- dije preocupada por su actitud…
-Mad…tu…bueno…tu…-miro al piso roja como un tomate
-¿Qué Celeste?- dije con una sonrisa por su actitud
-tu…sigues…bueno-jugaba con su cabello nerviosa- dime por favor que tu y el…-se quedo en silencio.
-Celeste…si no me dices me enojare…-dije observando a mi amiga que parecía a punto de desmayarse por los nervios…
-Esta bien…ok,-respiro- ¿Tuynicholasseacostaron?-dijo esto rápido y atropelladamente
-¿Qué dices celeste?-dije confundida
-Madi, ¿sigues manteniéndote pura y casta?-dijo muy avergonzada
Abrí los ojos como platos, ¿Qué demonios quería decir Celeste con eso?...me asuste inmensamente…no podía ser en lo que estaba pensando…¡No!
-Madi ¿estas bien?- dijo celeste mirando fijamente
-Si… ¿Por qué?- note que mi voz salía quebrada y que en mis ojos estaban llenos de lagrimas.
-Por que estas llorando amiga…Mad, siento mucho haberte recordado algo…que no quisieras-murmuro triste
No pude decir nada, las lagrimas anegaban mis ojos, y sentía un nudo en mi garganta…quería olvidarlo, borrarlo de mis labios, de mi piel, olvidar sus dulces palabras, no pensar nunca más en sus caricias…pero no podía, cada vez que lo intentaba, me daba cuenta que el sería imposible de olvidar, era mi primer amor…el primero en todo lo que se refería a vida amorosa…el primero que me enseño como amar…y sabía que aunque tratara de olvidarlo…nicholas ya se había hecho un espacio en mi corazón…él siempre estaría ahí…en lo más profundo de mi corazón.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

24. God knows I’ve tried

23. Last Time

25. Iliusion & Dream