17. What do you said?
*Narra Madison*
¿Quién eres?...-No lo sé- ¿Qué estas haciendo? –No lo sé- ¿Por qué lo haces? – Por que lo amo-…
Mire mi oscura habitación… ¿Qué rayos me estaba pasado?, ¿Qué fue hice?, ¿Cómo llegue a esto?...ni yo ni nadie sabía, ¡que rayos hice!, traicione mi honor…a mis amigos…a mi hija…mi pequeña Debby…¿Quién era yo?...me sentía como una extraña, superficial y fría. Nick otra vez me había hecho creer en sus palabras..quizás mentía…no dudaba de eso.
Respire profundo…tenía que ordenar mi vida nuevamente, Mi pobre amiga…Celeste sufrió todo…¿Cómo puedes llegar a dañar a los que más amas?, así, siendo una tarada.
Mire la hora…3:30am…sentía la necesidad urgente de hablar con Cel…pero me ignoraría lo sabía…pero la verdad era que necesitaba hacerlo, tomé el teléfono de la mesita de noche, con miedo marqué los números de su casa, la de su madre, ahí se hospedaba Cel…
tu…,tu….,tu…,…tu, al cuarto pitido contestaron.
-¿Alo?-dijo una voz de hombre
-Buenas noches…¿Sr. Gaunt?, habla Madison-dije nervioso
-¿Madi?...son las tres de la mañana hija…Además Celeste regreso a su casa.-dijo el sr. con voz dormilona.
-A…mil gracias, Adiós.-colgué
La única razón por la cuál Celeste regresaría a esa casa era por que…¡Adam! Regreso con el y no me lo había dicho…bueno dudaba que me lo fuera a contar, si yo la eche así de mi casa…, llamé a su celular…espera que me contestará.
-¿alo?-dijo su voz por el otro lado de la línea
-Celeste…-dije nerviosa
-¿Madison?-dijo despertando
-Si, lamento la hora pero…-no pude más y me largué a llorar- necesito tu ayuda…-dije con voz ahogada
-Ok…tranquila ¿si?, voy para allá, no hagas nada estúpido mujer…-dijo esto y corto
Quizás le recordaba aquel día…aunque no la llame yo, fue el…quien me encontró tirada en mi cama, tratando de morir…pero él, me arruino todo…no lamentaba tener a Debby, pero si a él…ahora en mi mente venían la 1 y cien mil razones por las cuales lo odiaba, si…
Pensé en esa noche en el bosque…estaba débil emocionalmente, frágil…y el se aprovecho de eso…sabía que con tantas noticias fuertes mi mente colapsaría y no podría pensar en nada…me conmovió con cursilerías que conocía desde hace años…vagué por el primer piso, entre al baño y mire mi cara al espejo del baño…parecía diferente…más feliz, feliz pero por haber caído nuevamente en sus juegos, lancé mi mano hecha un puño contra el espejo, se rompió en mil pedazos, mi mano quedo con millones de pedacitos incrustados y en mi muñeca la sangre empezaba a correr…mi única manera de sanar ese profundo dolor…el dolor de la traición…
Me lancé al piso…y lloré con rabia…maldito, si maldito…pero aun así mis sentimientos seguían intactos.
No sentí la puerta, pero si los pasos de Celeste…se agacho a mi lado y me abrazo, lloré en su hombro…hasta que se percato de mi brazo ensangrentado…me llevo hasta la cocina y me echo agua…mientras buscaba una pinza, puso una toalla en la mesa y comenzó a sacar todos los pedacitos de vidrio, hice muecas de dolor, dolía…mucho…cuando termino me miro con cara de…“por que haces eso” y se levanto a buscar alcohol, curo las heridas y me vendo…nos levantamos y nos sentamos en el living.
-Madison…-me dijo enojada
-Lo lamento…la rabia me consume ¿sabes?-dije llorosa
-mmm…te dije que no hicieras nada estúpido…-dijo enojada aun
-Celeste…entiéndeme, me sentía una estúpida crédula…aun no creo como pude decirte esa sartada de taradadeheses, perdóname.-dije triste
-Ahora…no importa, yo también…fui una tonta amiga, perdóname tú también.-dijo ella abrazándome mientras hacía esto me dijo-Son cosas tontas…Madi, eso ya paso…se que no crees eso de mi, ni yo creo eso de ti… te adoro…y siempre serás mi mejor amiga- dijo esto y me beso la frente.
-Si…lo sé-dije tratando de sonreír.
-Amiga…a pesar de que…Nicholas sea un desgraciado…tiene derecho a conocer bueno…a su hija-dijo con voz calmada
-Pues…ni que lo sueñes…Debby es lo único bueno que tengo…-dije ahogada de lagrimas
-Mad…debes hacerlo, que se haga cargo, y quizás como dijiste esta vez cambió, no digo que vuelvan pero si que le muestres a la niña.-mi miro curiosa
-No lo sé…Y ¿si me la quita?, yo no soy nada sin mi hija…no quiero que se la lleve.-murmure bajito
-La verdad, es que bueno, creo que tu tienes las de ganar, vamos…así cierras heridas, para poder llegar a tu final feliz…-dijo sonriente.
-mmm…No lo sé-al decir esto bostece.
-Es tarde…ve a la cama, yo me voy a mi casa no hagas estupideces ¿Ok?-me miro ceñuda, asentí- Bueno, Te Quero, Adiós.-camino hasta la puerta de entrada y la abrió, me miro y luego salió.
Camine por las escaleras hasta mi cama, me acosté encima con la ropa que tenía puesta, y me dormí pensando en que pasaría mañana…
Desperté por que sentí una tenue respiración sobre mi, abrí los ojos y vi a Debby, me sonrió y sus expresivos ojos verdes brillaron de felicidad, se lanzo a mis brazos y me dio un besote en la mejilla.
Mami, ya estas en casa-dijo alegre
-Si amor, jamás volveré a desaparecer así-dije angustiada
-¿Lo prometes? Estuve muy preocupada…-dijo con sus ojitos vidriosos
-Es una promesa amor, siento haberte preocupado tanto…pero bueno me encontré con alguien y pues se me paso la hora-dije nerviosa
-Aaaa…bueno y ¿Qué haremos hoy?, es sábado- dijo feliz
-Creo que…-sonó mi teléfono.-¿Alo?-dije sorprendida
-Hola amiga mía, hey te llamaba para saber si…-dijo celeste dejando su frase sin concluir
-Si ¿Qué? Mujer-dije riendo
-Si…¿lo harás?-dijo nerviosa
-El ¿Qué?-dije sin comprender
-Vas a…¿presentarle a Nick a Tu hija?-dijo riendo nerviosa
-Si…lo iré a ver…ahora…-dije decidida
-Bueno, suerte, te dejo, besos para Deb, Adiós-colgó
Debby me miro con curiosidad, y luego me dijo
-¿Dónde vamos?-dijo feliz
-A ver a alguien muy especial cariño-dije acariciando su rostro
-Genial…me iré a vestir- al decir esto salió corriendo a su cuarto
Al Cabo de una hora, estábamos listas, Salí de mi casa con unos jeans azul oscuro con una polera negra de encaje con una camiseta debajo, mi hija llevaba un vestido color rojo oscuro muy lindo que había comprado pensando en mi hija igual que yo, se veía hermosa la verdad, orgullo de madre ¿no?.
Caminé nerviosa de camino a el hotel donde se estaba quedando el…esté sería un día difícil para mi, para mi hija, un secreto que durante 5 años fue escondido, y que ahora todo el trabajo para mantenerlo en la oscuridad había sido inútil…veía el rostro de Debby tan alegre como siempre, parecía tan ajena a lo que iba a suceder, mi pequeña…esperaba con todo mi corazón que no me odiara por haberle escondido la verdad…o parte de ella, ella aun creía que su padre era el mejor hombre del mundo, algo muy lejano a la realidad. Llegue a la puerta del hotel, al ingresar, me quede en la recepción, ya le había mandado ha avisar que yo estaría allí pero él aun no bajaba.
-Señorita Moonsen-
-¿Si?-pregunte girándome a ver al chico que vestía el uniforme del hotel.
-El señor Bellamy la espera en uno de los salones,¿me acompañaría?.-dijo mirándome a mi y a Debby.
-Ok…vamos-dije insegura
Los largos pasillos del hotel me parecían eternos llegamos a unas grandes puertas de color blanco, la elegancia era maravillosa, el hotel tenía un estilo victoriano hermoso, el muchacho me abrió la puerta y me dejo pasar a un gran salón de estar, tenía muchos sillones color rojo y negros, las paredes del lugar eran de un rojo oscuro el cual le daba un toque muy gótico al lugar. Entre sola dándole las gracias al chico, Nick miraba por los ventanales, sin girarse a verme, deje a Debby en la entrada, me observo con sus pequeños ojos verdes sin entender nada, le hice señas para que se quedara afuera solo un minuto.
-Nicholas…-murmure
-Madi, que gusto…¿Qué te trae por aquí?-dijo girando su cuerpo hacía mi
-Pues…la verdad quiero conversar contigo…-dije nerviosa
-Oh cariño, no hay nada que hablar, nos amamos y eso basta-dijo tomando mi rostro entre sus manos, me removí incomoda y me gire hacia los ventanales.
-Nicholas…hace 5 años…-el me interrumpió.
-No sigas escarbando el pasado amor…vive el presente por favor-dijo apretando mi hombro.
-No es eso, es algo mucho más delicado-dije enojada por su actitud
-¿Qué sería eso?-dijo al fin serio
-Nicholas…hay algo que tu no sabes, bueno…después del incidente del hospital, yo descubrí algo…-cerré los ojos al recordar mi desesperación al saber de mi embarazo.
-Madison…eso ya paso, por favor no te martirices con el pasado- murmuro el abrazándome.
-Es necesario…Nick yo…bueno yo…no quede bien por que me dieron una noticia que cambio mi vida…-dije con voz ahogada
-Madison…enserio, no hagas eso-dijo acariciando mi cabello
-¡Es que no entiendes nada!, ¡necesito que comprendas que es lo que te tengo que decir!-grite exasperada
-Madi…-lo interrumpí
-Nada de Madison esto o aquello…-suspire- espera aquí- Camine hasta la puerta de entrada y me salí, me agache al lado de Debby y la abrace.
-¿Qué pasa mami?-dijo con voz preocupada
-Cariño…por favor no me odies-murmure contra su cabello
-¿Por qué?...-dijo sin comprender.
-Amor…sígueme.-dije entrando
Ingrese al salón nuevamente, Nick me miro con sorpresa al ver a la pequeña junto a mi, ella lo observo con curiosidad, me detuvo con su manito…
-¿Quién es?- susurro bajito
-Te presento a alguien muy especial…amor, Nicholas Bellamy.-dije nerviosa, Debby me miro con ojos bien abiertos, quizás solo con eso ya se había dado cuenta de quien era él…Debby camino hacia el y lo miro curiosa, se acerco a el y le tiro la mano.
-Hola me llamo Debby Moonsen…¿Quién eres tu?- dijo mirando desde su altura a Nick
-Eso mismo me pregunto yo…-dijo el mirándola
-Tienes los mismos ojos que yo-dijo la pequeña enojada
-Pues…yo soy mayor que tu, en tal caso tu tienes los mismos ojos que yo…-murmuro Nick aturdido.
-Mami, dijiste que mis ojos eran únicos…-dijo haciendo pucheritos
-¿Mami?...murmuro Nick sin comprender nada…-¡¿Eres Mamá?!-dijo sorprendido
-Si…lo soy-dije sin mucha emoción.
-Vaya…Y ¿Cuántos años tienes pequeña?-dijo el mirando con mucha cautela los rasgos de mi hija.
-Pues…tengo 5 pero cumpliré 6 en Noviembre-dijo con una sonrisa
-¿Qué?...-dijo el mirándome con sorpresa.-esto no es cierto-miro a Debby-ella es…mi…-no dijo nada y me miro otra vez,-Ella es mi…-me miro y yo asentí con miedo.
-Es imposible, pero tu…tantos años…¿Por qué nunca me lo dijiste?-dijo mirándome con odio.
-Por que te comportaste de la peor forma y no quería alguien como tu…siendo parte de mi familia.-dije con rabia
-Es mi derecho, no tenías ninguna razón para alejarla de mi…-murmuro sin comprender
-si las tenía, encontré un mejor padre para mi pequeña, nunca necesitamos de ti…-dije con furia.
-Tu…-dijo enojado
-Yo ¿Qué? ¿ah?, ¿que me harás?…tenía 17 años Nicholas, era una niñita que no sabía nada de la vida,¿ que querías que hiciera? ,¡¿Qué te llamara y te contará que íbamos a tener un bebe, así como si nada hubiera pasado?!.-grite con furia
Él me miro en silencio, atónito, Debby me miraba con sus ojitos llenos de lagrimas, la tomé en brazos y salí de allí, sin mirar atrás…sabía que el no me dejaría tranquila por nada del mundo, me esperaba algo mas que un problema…
*Narra Celeste*
Mi día había comenzado muy agitado, normalmente estaba acostumbrada a dormir hasta más de las 10 am pero una urgencia de carácter muy importante me saco de mis dulces sueños, Madison, llorando desesperada…me asuste de gran manera, conocía a esa chica muy bien y sabía que en ese estado podría haber hecho cualquier cosa…Salí corriendo de mi casa hacia la suya, al llegar no vi a nadie, aunque la luz del baño estaba encendida, entre y vi una imagen muy impactante, Madi estaba tirada en el piso llorando y una de sus muñecas esta prendida en sangre, el espejo estaba roto y manchado con sangre también, me acerque a ella y la abrace, estuvimos así unos minutos luego le curé el brazo…y hablamos, comprendí que solo fue una fase tan momentánea que pareció jamás haber existido, nos perdonamos mutuamente, mi mejor amiga era mi apoyo y sin ella…mi vida se habría sentido incompleta, ahora estaba en mi casa, limpiando y cantando con Party de Demi Lovato de fondo, quizás me veía graciosa, saltaba por todos lados con la escoba, usándolo de micrófono, hasta que saltando desde un sillón a otro caí entre los dos, sentí una risa en mis espalda y vi a Adam en la puerta mirándome con cara de “¿Qué estabas haciendo?”. Me pare enojada y detuve la música, el seguía riendo.
-Ya para…no es gracioso-dije enojada, él detuvo las carcajadas y se acerco a mi
-lo lamento bomboncito, pero te veías muy dulce ahí entre esos sillones, te he dicho que no saltes así…-dijo poniendo sus manos en mi rostro
-Adam, eres malo -dije haciendo un puchero
-No, no lo soy…-dijo dándome un beso rápido
-Llegaste temprano-dije feliz
-Por que hoy es un día especial para mí-dijo contento
-¿ah, si?-dije curiosa
-Pues si amor, hoy saldremos a una tarde sorpresa…-dijo mirándome cómplice
-¡¿Enserio?!, wow es genial amor, pero no se que ponerme…-dije complicada
-Pues, tienes hasta las 8p.m. te pasaré a buscar, yo me voy a…prepararme, te amo-me beso- adiós.-y salió por la puerta.
Subí corriendo a mi cuarto, tome una ducha relajante y saque todo lo de mi closet, pantalones, blusas, poleras, faldas, nada me gustaba, estaba nerviosa, era por eso, revise la parte más profunda de mi closet, estaba mi vestido rosado de raso que use para el baile de invierno y otro que me había regalado mi madre que yo jamás había querido usar pero ahora me parecía perfecto, era rojo de raso, con una cinta blanca en la cintura, strapples, muy elegante, me puse unos tacones rojos, con piedras plateadas y con amarras en los tobillos, me deje mi cabello liso con pocas ondas suelto sobre mis hombros, estaba castaño otra vez, lo había devuelto a mi color normal la semana en que me había peleado con Madi, ahora volvía a ser yo, me maquille suavemente y me mire al espejo me veía linda, o eso creía yo, eran las 7:40p.m., camine por el pasillo hasta el living y me senté a esperar a Adam…Era tan lindo con esos detalles, amaba su romanticismo, era un hombre tan apasionado cuando se trataba de sorprenderme que me esperaba algo realmente increíble de esta velada…sonó el timbre, me levante y ahí el la puerta estaba Adam vestido de smokin negro muy elegante, se veía como un príncipe azul, solo que de negro, sonrió al verme, yo enlace mi brazo con el suyo, salimos así hasta su auto, ninguno decía nada, noté a Adam muy pensativo, preocupado por algo, estaba nervioso…raro en el.
-Y ¿Dónde me llevas galán?.-pregunté curiosa
-Pues…a cenar-dijo nervioso
-Ya lo sé pero ¿Dónde?-dije curiosa
-A…ejem, se llama L'Amore ♥, es italiano…-dijo sin mucho interés
-Ñam, amo las pastas Adam-dije contenta a medias
-Lo sé…-dijo sin emoción
-¿Pasa algo Adam?-dije nerviosa por su rostro
-No, mi vida, solo estoy un poco nervioso-dijo tratando de darme una media sonrisa
-mmm, estás muy misterioso Adam-dije con voz apagada
-Todo por tu bien-dijo apretando mi mano, suspire, ¿Qué lo traía tan nervioso?, ¿Se iba?, ¿me iba a dejar sola?, ¿Por qué esa cara?...no quería ni pensar las razones, pero Adam parecía muy reacio a mi esta noche, quizás…no, no era eso…pero ¿Qué será?, mis dudas fueron interrumpidas por Adam quien me abría la puerta del otro lado del auto, era un lujoso restaurante, cerca de la costa, a unos metros de la playa, Adam tomo mi mano e ingresamos al lugar, era hermoso, tenía un estilo romano plasmado en sus paredes y habían columnas que dividían los sectores, era mas pequeño de lo que se veía, un lugar muy intimo, el mozo nos llevo fuera a una mesa que daba hacia el mar, la luna plateada brillaba sobre ambos y una suave brisa salada mecía mi cabello, nos sentamos y puede disfrutar del hermoso paisaje nocturno.
-Es maravilloso, gracias Adam-dije contenta agarrando su mano a través de la mesa.
-Que bueno que te guste Mi amor-dijo acariciando mi mano.
-La luna esta hermosa, es un hermoso paisaje Adam.-al decir esto me miro con dulzura
-Es más hermoso aun contigo aquí-murmuro bajito
-Gracias-dije sonrojándome
-¿Ordenamos?-dijo el mirando la carta
-Claro-llevo el mozo- yo quiero pastel de ravioli y un jugo de frambuesa-dije mirando al muchacho.
-que sean dos, y tráiganos un vino-dijo Adam con elegancia, el muchacho susurro un-ya traigo sus platos y desapareció de nuestra vista, en unos minutos ya teníamos nuestras ordenes sobre la mesa, Adam seguía igual de silencioso, solo asentía o murmura “aha” de vez en cuanto.
-¿Quieres ir a caminar?-pregunto de la nada
-Claro, pero ¿Quién paga?-dije curiosa ya que no vi mas al mozo desde que dejo nuestras ordenes.
Adam dejo dinero sobre la mesa y me ofreció su chaqueta era de noche y la brisa marina se volvió mas fría, me agarre de su brazo y al pisar la arena me quite los zapatos, descalza camine junto a Adam, observando el hermoso paisaje que se presentaba frente a nosotros, Adam miraba sus pies como si estuviera avergonzado de algo, no sabía que lo tenía así pero estaba dispuesta a averiguarlo.
-¿Qué sucede?-pregunte al ver su rostro
-Celeste, ¿puedo…preguntarte algo?-dijo mas nervioso aun
-Pero claro amor, dispara.-dije riendo
-Tu…¿me amas?-dijo mirándome fijamente
-¿Como preguntas eso Adam?, ¿Qué no entiendes?, eres el amor de mi vida, no puedo sobrevivir un día si no estas a mi lado, te amo, te amo como jamás pensé amar a alguien, eres el amor de vida…-el viento meció mis cabellos, mis ojos estaban empañados de lagrimas…sentía que lo amaba, no lo podía negar y era un sentimiento demasiado fuerte, me lance a sus brazos y lo abrace con todas mis fuerzas.
-Cel, no llores amor, por favor…-dijo él con voz suplicante, acariciando mis cabellos.
Mis lagrimas no cesaban, lo amaba y no aceptaba una vida sin el, lo comprendí por fin, y eso pasa cuando las palabras se convierten en sentimientos puros y reales…
-Amor, no llores…, yo no quise…-interrumpí sus palabras con un beso, quería traspasarle todo mi sentir, que supiera que lo amaba como nunca iba a mar a nadie…, Adam me separo lentamente y me miro a los ojos, su mirada se veía igual de conmocionada que la mía…
-Celeste, se que te preguntaras por que he estado tan extraño, pero es por que…quiero preguntarte algo-dijo muy nervioso
-suspire- ¿Qué cosa?...-dije yo más nerviosa
-Celeste, yo también te amo muchísimo, eres la mujer de mi vida, un ángel que llego a mi vida para iluminar mis sombras, me alegraste la vida, se que he cometido muchos errores, pero-tomo mis manos- los hemos superado juntos, esto no se llamaría vida si tu no estuvieras a mi lado, eres mi todo, nadie en este mundo me hace sentir como tu, junto a ti, es con quien veo mi futuro, a tu lado, por toda la eternidad-trago con dificultad- Celeste, quiero pasar, todos los días durante el resto de mi vida a tu lado, creciendo a tu lado, protegiéndote, aprendiendo, amándote, en cada mañana que este a tu lado-se agacho- y Aquí con el mar y las estrellas de testigos…quiero decirte, Celeste Penélope Gaunt Fainello, ¿quieres ser mía para siempre?-diciendo esto destapo una pequeña cajita de terciopelo negro, con un bello anillo de plata que tenía incrustado un rubí con forma de corazón, mis ojos se llenaron de lagrimas, ¡me estaba pidiendo matrimonio!, me fije en sus bellos ojos chocolate, me miraban con emoción y amor, tenía mi garganta anegada de lagrimas, no me Salía palabra…
-Bueno…se que somos jóvenes, pero creo que no podría pasar un día en el que no estuvieras a mi lado…-dijo dándome una intensa mirada y luego se levanto-pero entiendo si-interrumpí sus palabras con un beso
-te amo…y ya sabes la respuesta tonto-dije dándole otro beso.
-el tomo mi mano e introdujo el anillo- se te ve hermoso-dijo con un brillo especial en la mirada
-Si…seré una gran señora Jonas, lo prometo-dije sonriendo
-Eso lo sé-dicho esto me beso de nuevo
Parece que por fin…yo sería la que tendría su final feliz…¿cierto?
¿Quién eres?...-No lo sé- ¿Qué estas haciendo? –No lo sé- ¿Por qué lo haces? – Por que lo amo-…
Mire mi oscura habitación… ¿Qué rayos me estaba pasado?, ¿Qué fue hice?, ¿Cómo llegue a esto?...ni yo ni nadie sabía, ¡que rayos hice!, traicione mi honor…a mis amigos…a mi hija…mi pequeña Debby…¿Quién era yo?...me sentía como una extraña, superficial y fría. Nick otra vez me había hecho creer en sus palabras..quizás mentía…no dudaba de eso.
Respire profundo…tenía que ordenar mi vida nuevamente, Mi pobre amiga…Celeste sufrió todo…¿Cómo puedes llegar a dañar a los que más amas?, así, siendo una tarada.
Mire la hora…3:30am…sentía la necesidad urgente de hablar con Cel…pero me ignoraría lo sabía…pero la verdad era que necesitaba hacerlo, tomé el teléfono de la mesita de noche, con miedo marqué los números de su casa, la de su madre, ahí se hospedaba Cel…
tu…,tu….,tu…,…tu, al cuarto pitido contestaron.
-¿Alo?-dijo una voz de hombre
-Buenas noches…¿Sr. Gaunt?, habla Madison-dije nervioso
-¿Madi?...son las tres de la mañana hija…Además Celeste regreso a su casa.-dijo el sr. con voz dormilona.
-A…mil gracias, Adiós.-colgué
La única razón por la cuál Celeste regresaría a esa casa era por que…¡Adam! Regreso con el y no me lo había dicho…bueno dudaba que me lo fuera a contar, si yo la eche así de mi casa…, llamé a su celular…espera que me contestará.
-¿alo?-dijo su voz por el otro lado de la línea
-Celeste…-dije nerviosa
-¿Madison?-dijo despertando
-Si, lamento la hora pero…-no pude más y me largué a llorar- necesito tu ayuda…-dije con voz ahogada
-Ok…tranquila ¿si?, voy para allá, no hagas nada estúpido mujer…-dijo esto y corto
Quizás le recordaba aquel día…aunque no la llame yo, fue el…quien me encontró tirada en mi cama, tratando de morir…pero él, me arruino todo…no lamentaba tener a Debby, pero si a él…ahora en mi mente venían la 1 y cien mil razones por las cuales lo odiaba, si…
Pensé en esa noche en el bosque…estaba débil emocionalmente, frágil…y el se aprovecho de eso…sabía que con tantas noticias fuertes mi mente colapsaría y no podría pensar en nada…me conmovió con cursilerías que conocía desde hace años…vagué por el primer piso, entre al baño y mire mi cara al espejo del baño…parecía diferente…más feliz, feliz pero por haber caído nuevamente en sus juegos, lancé mi mano hecha un puño contra el espejo, se rompió en mil pedazos, mi mano quedo con millones de pedacitos incrustados y en mi muñeca la sangre empezaba a correr…mi única manera de sanar ese profundo dolor…el dolor de la traición…
Me lancé al piso…y lloré con rabia…maldito, si maldito…pero aun así mis sentimientos seguían intactos.
No sentí la puerta, pero si los pasos de Celeste…se agacho a mi lado y me abrazo, lloré en su hombro…hasta que se percato de mi brazo ensangrentado…me llevo hasta la cocina y me echo agua…mientras buscaba una pinza, puso una toalla en la mesa y comenzó a sacar todos los pedacitos de vidrio, hice muecas de dolor, dolía…mucho…cuando termino me miro con cara de…“por que haces eso” y se levanto a buscar alcohol, curo las heridas y me vendo…nos levantamos y nos sentamos en el living.
-Madison…-me dijo enojada
-Lo lamento…la rabia me consume ¿sabes?-dije llorosa
-mmm…te dije que no hicieras nada estúpido…-dijo enojada aun
-Celeste…entiéndeme, me sentía una estúpida crédula…aun no creo como pude decirte esa sartada de taradadeheses, perdóname.-dije triste
-Ahora…no importa, yo también…fui una tonta amiga, perdóname tú también.-dijo ella abrazándome mientras hacía esto me dijo-Son cosas tontas…Madi, eso ya paso…se que no crees eso de mi, ni yo creo eso de ti… te adoro…y siempre serás mi mejor amiga- dijo esto y me beso la frente.
-Si…lo sé-dije tratando de sonreír.
-Amiga…a pesar de que…Nicholas sea un desgraciado…tiene derecho a conocer bueno…a su hija-dijo con voz calmada
-Pues…ni que lo sueñes…Debby es lo único bueno que tengo…-dije ahogada de lagrimas
-Mad…debes hacerlo, que se haga cargo, y quizás como dijiste esta vez cambió, no digo que vuelvan pero si que le muestres a la niña.-mi miro curiosa
-No lo sé…Y ¿si me la quita?, yo no soy nada sin mi hija…no quiero que se la lleve.-murmure bajito
-La verdad, es que bueno, creo que tu tienes las de ganar, vamos…así cierras heridas, para poder llegar a tu final feliz…-dijo sonriente.
-mmm…No lo sé-al decir esto bostece.
-Es tarde…ve a la cama, yo me voy a mi casa no hagas estupideces ¿Ok?-me miro ceñuda, asentí- Bueno, Te Quero, Adiós.-camino hasta la puerta de entrada y la abrió, me miro y luego salió.
Camine por las escaleras hasta mi cama, me acosté encima con la ropa que tenía puesta, y me dormí pensando en que pasaría mañana…
Desperté por que sentí una tenue respiración sobre mi, abrí los ojos y vi a Debby, me sonrió y sus expresivos ojos verdes brillaron de felicidad, se lanzo a mis brazos y me dio un besote en la mejilla.
Mami, ya estas en casa-dijo alegre
-Si amor, jamás volveré a desaparecer así-dije angustiada
-¿Lo prometes? Estuve muy preocupada…-dijo con sus ojitos vidriosos
-Es una promesa amor, siento haberte preocupado tanto…pero bueno me encontré con alguien y pues se me paso la hora-dije nerviosa
-Aaaa…bueno y ¿Qué haremos hoy?, es sábado- dijo feliz
-Creo que…-sonó mi teléfono.-¿Alo?-dije sorprendida
-Hola amiga mía, hey te llamaba para saber si…-dijo celeste dejando su frase sin concluir
-Si ¿Qué? Mujer-dije riendo
-Si…¿lo harás?-dijo nerviosa
-El ¿Qué?-dije sin comprender
-Vas a…¿presentarle a Nick a Tu hija?-dijo riendo nerviosa
-Si…lo iré a ver…ahora…-dije decidida
-Bueno, suerte, te dejo, besos para Deb, Adiós-colgó
Debby me miro con curiosidad, y luego me dijo
-¿Dónde vamos?-dijo feliz
-A ver a alguien muy especial cariño-dije acariciando su rostro
-Genial…me iré a vestir- al decir esto salió corriendo a su cuarto
Al Cabo de una hora, estábamos listas, Salí de mi casa con unos jeans azul oscuro con una polera negra de encaje con una camiseta debajo, mi hija llevaba un vestido color rojo oscuro muy lindo que había comprado pensando en mi hija igual que yo, se veía hermosa la verdad, orgullo de madre ¿no?.
Caminé nerviosa de camino a el hotel donde se estaba quedando el…esté sería un día difícil para mi, para mi hija, un secreto que durante 5 años fue escondido, y que ahora todo el trabajo para mantenerlo en la oscuridad había sido inútil…veía el rostro de Debby tan alegre como siempre, parecía tan ajena a lo que iba a suceder, mi pequeña…esperaba con todo mi corazón que no me odiara por haberle escondido la verdad…o parte de ella, ella aun creía que su padre era el mejor hombre del mundo, algo muy lejano a la realidad. Llegue a la puerta del hotel, al ingresar, me quede en la recepción, ya le había mandado ha avisar que yo estaría allí pero él aun no bajaba.
-Señorita Moonsen-
-¿Si?-pregunte girándome a ver al chico que vestía el uniforme del hotel.
-El señor Bellamy la espera en uno de los salones,¿me acompañaría?.-dijo mirándome a mi y a Debby.
-Ok…vamos-dije insegura
Los largos pasillos del hotel me parecían eternos llegamos a unas grandes puertas de color blanco, la elegancia era maravillosa, el hotel tenía un estilo victoriano hermoso, el muchacho me abrió la puerta y me dejo pasar a un gran salón de estar, tenía muchos sillones color rojo y negros, las paredes del lugar eran de un rojo oscuro el cual le daba un toque muy gótico al lugar. Entre sola dándole las gracias al chico, Nick miraba por los ventanales, sin girarse a verme, deje a Debby en la entrada, me observo con sus pequeños ojos verdes sin entender nada, le hice señas para que se quedara afuera solo un minuto.
-Nicholas…-murmure
-Madi, que gusto…¿Qué te trae por aquí?-dijo girando su cuerpo hacía mi
-Pues…la verdad quiero conversar contigo…-dije nerviosa
-Oh cariño, no hay nada que hablar, nos amamos y eso basta-dijo tomando mi rostro entre sus manos, me removí incomoda y me gire hacia los ventanales.
-Nicholas…hace 5 años…-el me interrumpió.
-No sigas escarbando el pasado amor…vive el presente por favor-dijo apretando mi hombro.
-No es eso, es algo mucho más delicado-dije enojada por su actitud
-¿Qué sería eso?-dijo al fin serio
-Nicholas…hay algo que tu no sabes, bueno…después del incidente del hospital, yo descubrí algo…-cerré los ojos al recordar mi desesperación al saber de mi embarazo.
-Madison…eso ya paso, por favor no te martirices con el pasado- murmuro el abrazándome.
-Es necesario…Nick yo…bueno yo…no quede bien por que me dieron una noticia que cambio mi vida…-dije con voz ahogada
-Madison…enserio, no hagas eso-dijo acariciando mi cabello
-¡Es que no entiendes nada!, ¡necesito que comprendas que es lo que te tengo que decir!-grite exasperada
-Madi…-lo interrumpí
-Nada de Madison esto o aquello…-suspire- espera aquí- Camine hasta la puerta de entrada y me salí, me agache al lado de Debby y la abrace.
-¿Qué pasa mami?-dijo con voz preocupada
-Cariño…por favor no me odies-murmure contra su cabello
-¿Por qué?...-dijo sin comprender.
-Amor…sígueme.-dije entrando
Ingrese al salón nuevamente, Nick me miro con sorpresa al ver a la pequeña junto a mi, ella lo observo con curiosidad, me detuvo con su manito…
-¿Quién es?- susurro bajito
-Te presento a alguien muy especial…amor, Nicholas Bellamy.-dije nerviosa, Debby me miro con ojos bien abiertos, quizás solo con eso ya se había dado cuenta de quien era él…Debby camino hacia el y lo miro curiosa, se acerco a el y le tiro la mano.
-Hola me llamo Debby Moonsen…¿Quién eres tu?- dijo mirando desde su altura a Nick
-Eso mismo me pregunto yo…-dijo el mirándola
-Tienes los mismos ojos que yo-dijo la pequeña enojada
-Pues…yo soy mayor que tu, en tal caso tu tienes los mismos ojos que yo…-murmuro Nick aturdido.
-Mami, dijiste que mis ojos eran únicos…-dijo haciendo pucheritos
-¿Mami?...murmuro Nick sin comprender nada…-¡¿Eres Mamá?!-dijo sorprendido
-Si…lo soy-dije sin mucha emoción.
-Vaya…Y ¿Cuántos años tienes pequeña?-dijo el mirando con mucha cautela los rasgos de mi hija.
-Pues…tengo 5 pero cumpliré 6 en Noviembre-dijo con una sonrisa
-¿Qué?...-dijo el mirándome con sorpresa.-esto no es cierto-miro a Debby-ella es…mi…-no dijo nada y me miro otra vez,-Ella es mi…-me miro y yo asentí con miedo.
-Es imposible, pero tu…tantos años…¿Por qué nunca me lo dijiste?-dijo mirándome con odio.
-Por que te comportaste de la peor forma y no quería alguien como tu…siendo parte de mi familia.-dije con rabia
-Es mi derecho, no tenías ninguna razón para alejarla de mi…-murmuro sin comprender
-si las tenía, encontré un mejor padre para mi pequeña, nunca necesitamos de ti…-dije con furia.
-Tu…-dijo enojado
-Yo ¿Qué? ¿ah?, ¿que me harás?…tenía 17 años Nicholas, era una niñita que no sabía nada de la vida,¿ que querías que hiciera? ,¡¿Qué te llamara y te contará que íbamos a tener un bebe, así como si nada hubiera pasado?!.-grite con furia
Él me miro en silencio, atónito, Debby me miraba con sus ojitos llenos de lagrimas, la tomé en brazos y salí de allí, sin mirar atrás…sabía que el no me dejaría tranquila por nada del mundo, me esperaba algo mas que un problema…
*Narra Celeste*
Mi día había comenzado muy agitado, normalmente estaba acostumbrada a dormir hasta más de las 10 am pero una urgencia de carácter muy importante me saco de mis dulces sueños, Madison, llorando desesperada…me asuste de gran manera, conocía a esa chica muy bien y sabía que en ese estado podría haber hecho cualquier cosa…Salí corriendo de mi casa hacia la suya, al llegar no vi a nadie, aunque la luz del baño estaba encendida, entre y vi una imagen muy impactante, Madi estaba tirada en el piso llorando y una de sus muñecas esta prendida en sangre, el espejo estaba roto y manchado con sangre también, me acerque a ella y la abrace, estuvimos así unos minutos luego le curé el brazo…y hablamos, comprendí que solo fue una fase tan momentánea que pareció jamás haber existido, nos perdonamos mutuamente, mi mejor amiga era mi apoyo y sin ella…mi vida se habría sentido incompleta, ahora estaba en mi casa, limpiando y cantando con Party de Demi Lovato de fondo, quizás me veía graciosa, saltaba por todos lados con la escoba, usándolo de micrófono, hasta que saltando desde un sillón a otro caí entre los dos, sentí una risa en mis espalda y vi a Adam en la puerta mirándome con cara de “¿Qué estabas haciendo?”. Me pare enojada y detuve la música, el seguía riendo.
-Ya para…no es gracioso-dije enojada, él detuvo las carcajadas y se acerco a mi
-lo lamento bomboncito, pero te veías muy dulce ahí entre esos sillones, te he dicho que no saltes así…-dijo poniendo sus manos en mi rostro
-Adam, eres malo -dije haciendo un puchero
-No, no lo soy…-dijo dándome un beso rápido
-Llegaste temprano-dije feliz
-Por que hoy es un día especial para mí-dijo contento
-¿ah, si?-dije curiosa
-Pues si amor, hoy saldremos a una tarde sorpresa…-dijo mirándome cómplice
-¡¿Enserio?!, wow es genial amor, pero no se que ponerme…-dije complicada
-Pues, tienes hasta las 8p.m. te pasaré a buscar, yo me voy a…prepararme, te amo-me beso- adiós.-y salió por la puerta.
Subí corriendo a mi cuarto, tome una ducha relajante y saque todo lo de mi closet, pantalones, blusas, poleras, faldas, nada me gustaba, estaba nerviosa, era por eso, revise la parte más profunda de mi closet, estaba mi vestido rosado de raso que use para el baile de invierno y otro que me había regalado mi madre que yo jamás había querido usar pero ahora me parecía perfecto, era rojo de raso, con una cinta blanca en la cintura, strapples, muy elegante, me puse unos tacones rojos, con piedras plateadas y con amarras en los tobillos, me deje mi cabello liso con pocas ondas suelto sobre mis hombros, estaba castaño otra vez, lo había devuelto a mi color normal la semana en que me había peleado con Madi, ahora volvía a ser yo, me maquille suavemente y me mire al espejo me veía linda, o eso creía yo, eran las 7:40p.m., camine por el pasillo hasta el living y me senté a esperar a Adam…Era tan lindo con esos detalles, amaba su romanticismo, era un hombre tan apasionado cuando se trataba de sorprenderme que me esperaba algo realmente increíble de esta velada…sonó el timbre, me levante y ahí el la puerta estaba Adam vestido de smokin negro muy elegante, se veía como un príncipe azul, solo que de negro, sonrió al verme, yo enlace mi brazo con el suyo, salimos así hasta su auto, ninguno decía nada, noté a Adam muy pensativo, preocupado por algo, estaba nervioso…raro en el.
-Y ¿Dónde me llevas galán?.-pregunté curiosa
-Pues…a cenar-dijo nervioso
-Ya lo sé pero ¿Dónde?-dije curiosa
-A…ejem, se llama L'Amore ♥, es italiano…-dijo sin mucho interés
-Ñam, amo las pastas Adam-dije contenta a medias
-Lo sé…-dijo sin emoción
-¿Pasa algo Adam?-dije nerviosa por su rostro
-No, mi vida, solo estoy un poco nervioso-dijo tratando de darme una media sonrisa
-mmm, estás muy misterioso Adam-dije con voz apagada
-Todo por tu bien-dijo apretando mi mano, suspire, ¿Qué lo traía tan nervioso?, ¿Se iba?, ¿me iba a dejar sola?, ¿Por qué esa cara?...no quería ni pensar las razones, pero Adam parecía muy reacio a mi esta noche, quizás…no, no era eso…pero ¿Qué será?, mis dudas fueron interrumpidas por Adam quien me abría la puerta del otro lado del auto, era un lujoso restaurante, cerca de la costa, a unos metros de la playa, Adam tomo mi mano e ingresamos al lugar, era hermoso, tenía un estilo romano plasmado en sus paredes y habían columnas que dividían los sectores, era mas pequeño de lo que se veía, un lugar muy intimo, el mozo nos llevo fuera a una mesa que daba hacia el mar, la luna plateada brillaba sobre ambos y una suave brisa salada mecía mi cabello, nos sentamos y puede disfrutar del hermoso paisaje nocturno.
-Es maravilloso, gracias Adam-dije contenta agarrando su mano a través de la mesa.
-Que bueno que te guste Mi amor-dijo acariciando mi mano.
-La luna esta hermosa, es un hermoso paisaje Adam.-al decir esto me miro con dulzura
-Es más hermoso aun contigo aquí-murmuro bajito
-Gracias-dije sonrojándome
-¿Ordenamos?-dijo el mirando la carta
-Claro-llevo el mozo- yo quiero pastel de ravioli y un jugo de frambuesa-dije mirando al muchacho.
-que sean dos, y tráiganos un vino-dijo Adam con elegancia, el muchacho susurro un-ya traigo sus platos y desapareció de nuestra vista, en unos minutos ya teníamos nuestras ordenes sobre la mesa, Adam seguía igual de silencioso, solo asentía o murmura “aha” de vez en cuanto.
-¿Quieres ir a caminar?-pregunto de la nada
-Claro, pero ¿Quién paga?-dije curiosa ya que no vi mas al mozo desde que dejo nuestras ordenes.
Adam dejo dinero sobre la mesa y me ofreció su chaqueta era de noche y la brisa marina se volvió mas fría, me agarre de su brazo y al pisar la arena me quite los zapatos, descalza camine junto a Adam, observando el hermoso paisaje que se presentaba frente a nosotros, Adam miraba sus pies como si estuviera avergonzado de algo, no sabía que lo tenía así pero estaba dispuesta a averiguarlo.
-¿Qué sucede?-pregunte al ver su rostro
-Celeste, ¿puedo…preguntarte algo?-dijo mas nervioso aun
-Pero claro amor, dispara.-dije riendo
-Tu…¿me amas?-dijo mirándome fijamente
-¿Como preguntas eso Adam?, ¿Qué no entiendes?, eres el amor de mi vida, no puedo sobrevivir un día si no estas a mi lado, te amo, te amo como jamás pensé amar a alguien, eres el amor de vida…-el viento meció mis cabellos, mis ojos estaban empañados de lagrimas…sentía que lo amaba, no lo podía negar y era un sentimiento demasiado fuerte, me lance a sus brazos y lo abrace con todas mis fuerzas.
-Cel, no llores amor, por favor…-dijo él con voz suplicante, acariciando mis cabellos.
Mis lagrimas no cesaban, lo amaba y no aceptaba una vida sin el, lo comprendí por fin, y eso pasa cuando las palabras se convierten en sentimientos puros y reales…
-Amor, no llores…, yo no quise…-interrumpí sus palabras con un beso, quería traspasarle todo mi sentir, que supiera que lo amaba como nunca iba a mar a nadie…, Adam me separo lentamente y me miro a los ojos, su mirada se veía igual de conmocionada que la mía…
-Celeste, se que te preguntaras por que he estado tan extraño, pero es por que…quiero preguntarte algo-dijo muy nervioso
-suspire- ¿Qué cosa?...-dije yo más nerviosa
-Celeste, yo también te amo muchísimo, eres la mujer de mi vida, un ángel que llego a mi vida para iluminar mis sombras, me alegraste la vida, se que he cometido muchos errores, pero-tomo mis manos- los hemos superado juntos, esto no se llamaría vida si tu no estuvieras a mi lado, eres mi todo, nadie en este mundo me hace sentir como tu, junto a ti, es con quien veo mi futuro, a tu lado, por toda la eternidad-trago con dificultad- Celeste, quiero pasar, todos los días durante el resto de mi vida a tu lado, creciendo a tu lado, protegiéndote, aprendiendo, amándote, en cada mañana que este a tu lado-se agacho- y Aquí con el mar y las estrellas de testigos…quiero decirte, Celeste Penélope Gaunt Fainello, ¿quieres ser mía para siempre?-diciendo esto destapo una pequeña cajita de terciopelo negro, con un bello anillo de plata que tenía incrustado un rubí con forma de corazón, mis ojos se llenaron de lagrimas, ¡me estaba pidiendo matrimonio!, me fije en sus bellos ojos chocolate, me miraban con emoción y amor, tenía mi garganta anegada de lagrimas, no me Salía palabra…
-Bueno…se que somos jóvenes, pero creo que no podría pasar un día en el que no estuvieras a mi lado…-dijo dándome una intensa mirada y luego se levanto-pero entiendo si-interrumpí sus palabras con un beso
-te amo…y ya sabes la respuesta tonto-dije dándole otro beso.
-el tomo mi mano e introdujo el anillo- se te ve hermoso-dijo con un brillo especial en la mirada
-Si…seré una gran señora Jonas, lo prometo-dije sonriendo
-Eso lo sé-dicho esto me beso de nuevo
Parece que por fin…yo sería la que tendría su final feliz…¿cierto?
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