14. The sins...are paid with blood

*Narra Celeste*

Desperté en mi habitación, con la extraña sensación de haber vivido un sueño, Adam y yo, juntos otra vez, pero al parecer las cosas se quedaría así…en un sueño, me removí lentamente entre las sabanas y mire mi reloj, eran las 11 pm, me había quedado dormida antes de ir hablar con Adam…pero que tonta, me levante, aun tambaleándome y camine al baño, llevaba el mismo vestido azul, pero no tenía maquillaje, parecía que si había llorado en sueños, me di una baño y me vestí con una polera negra y unos jeans, encendí la tv y estaban las noticias…vi la fecha…y me asuste, eso…era…no podía ser... estábamos a viernes, y bueno…lo que había pasado con Adam fue el jueves… me desespere totalmente, y los recuerdos se vinieron a mi mente como un huracán…la voz de Adam, sus brazos estrechándome, sus labios recorriendo cada curva de mi cuerpo, cerré los ojos y las lagrimas salieron sin ser llamadas por mis ojos, me sentía extrañamente usada, me lance a mi cama y comencé a golpear la almohada, de pronto, entre que destruía la almohada, un pequeño papel salto de ella, estaba perfectamente doblado y con la bella caligrafía de Adam decía
“Celeste Gaunt”, abrí el sobre temerosa…leí con rapidez, mis lagrimas caía con más fuerza, maldito Adam…no podía ser tan egoísta, nunca le iba perdonar eso…jamás, lo odiaba con todo mi corazón y tendría que pagar el estar haciéndome vivir un infierno, pensaba que con eso yo me creería todo su sarta de mentiras, no, esta vez no iba ser la estúpida fácil de engañar, furiosa solté la carta y la dejé tirada encima de mi cama, tomé mi chaqueta y al llegar a la puerta, tome la bendita carta y la metí en mi bolsillo del jean, salí de ahí , debía hablar con alguien y debía disculparme por haber sido una tonta con la que siempre ha sido mi mejor amiga, camine por las calles atestadas de gente, caí una lluvia intermitente, me empape de pies a cabeza, la verdad, la lluvia ahora era mi amiga, llegue totalmente mojada a su casa y toqué el timbre, salió Diego, me sorprendí…estaban ¿juntos?, Diego me miro extrañado y murmuro-Pasa-, entre a la casa y todo parecía tranquilo, Debby, dormía placidamente en el sofá, me senté en las sillas del comedor, y Diego se sentó frente a mí…

-¿Dónde esta Madison?-murmure nerviosa y temblando de frío
-Pues…fue a la Boda de esa chica…la millonaria-dijo el con desden
-¿Qué?-grite yo sorprendida, ¡Oh, no! Esa estúpida había logrado lo que quería ahora Madi…Madi…cerré los ojos para no pensar en las consecuencias.
-Así es…aunque…no se que habrá pasado, la boda era a las 6…y son las 11, creo que algo le paso a Madi…quizás se escapo con el novio-dijo entre risas. Quizás esa era la verdad…Nick…el era el novio de esa chica…será que Madi…no, dudaba que fuera a caer en sus garras tan fácilmente, pero recordé como yo había cedido a los deseos de Adam, de forma tan fácil, me hirvió la sangre, Madi corría grave peligro…todo por no advertirle nada…me sentí culpable, suspire y mire a Diego.
-¿Viste como iba al salir?…- pregunte, aun sin entender como había pasado todo eso.
-Iba muy… no se, como con otra actitud, cero formal-murmuro Diego sin entender
-¡Oh...!, ¿la llamaste?- mi voz salió extrañamente tranquila
-Si…no contesta su celular…, Celeste…me preocupa Madi, pero no puedo salir a buscarla, Debby…ella es muy pequeña para recibir noticias como esas-dijo Diego con angustia
-Madi esta bien Diego…de eso estoy segura, solo espero que no cometa una locura…-murmure, Diego hizo una mueca de dolor y luego me miro fijamente.
-¿Qué paso color?-murmuro con una sonrisa, reí al recordar mi antiguo apodo, Diego jamás comprendió, cuando era niño, que mi nombre ERA un color y no que mi nombre era color, le sonreí y me miro nuevamente.
-Cel…esa cara no te la veía desde que Jonas y tu pelearon hace 3 años.-dijo entre risas, si recordaba esa pelea, pero esta…era realmente dura y complicada.
-Adam…y yo terminamos para siempre, Die…-murmure bajando la mirada
-wow…era algo que ya se venía ¿no?- el me miro con una mirada sabía y luego me abrazó
-Quizás…pero Adam esta siendo un cobarde…eso es lo que más me duele…-dije apoyando mi cabeza en su hombro.
-Celeste…no llores, mi niña, tranquila…-murmuro en mi oído.
-Es…es imposible no llorar, el me engaño y ahora, me usa y me deja aquí, sola en un abismo…-dije angustiada
-mmm…se que Adam no ha sido el mejor hombre pero…no que ayer ¿te ibas a disculpar con el?-dijo mirándome extrañado
-Sí, pero…-mis sollozos fueron mas lastimeros en ese minuto, recordar todo lo que había sucedido me rompía el corazón y hacía que la herida fuera cada vez más difícil de superar.
Diego estuvo un buen rato en silencio, tratando de calmar mis lagrimas, cuando estuve más calmada le conté todo lo ocurrido, se enfureció y parecía otra persona en ese minuto.

-Yo lo mato, niña-dijo Diego en un tono amenazante
-No vale la pena, él no vale la pena Die…-dije llorosa
-¿Tienes esa carta?-
-Pues…si,-dije sacando un arrugado papel de mojado de mis vaqueros
-Mira, la leeré y pues, creo que debes darte una ducha, te hará mal quedarte con la ropa mojada…-dijo observando mi abrigo y mi ropa mojada
-Claro…me daré una ducha, gracias Amigo…-dije dándole un beso en la mejilla y saliendo a la habitación del segundo piso.

Entre al cuarto de Madi, estaba hecho un caos, vi que su ropa, la que supuestamente usaría hoy, estaba tirada debajo de la cama y que encima de esta estaba lleno de ropa que hacía años que Madi no usaba, mire con nostalgia esas piezas, tenía una pena enorme, la persona con la que creí iba a compartir una vida…me rompió todas mis ilusiones y la magia de creer en que todo sería como yo quisiera, pero siempre hay algo que te regresa a la realidad…y como dicen todo lo malo viene junto, al parecer así es…por que mi mejor amiga estaba en un nido de víboras, Nick…podía parecer la cosa mas perfecta, un hombre soñado, pero así no era, se parecía a Jenny mas de lo que quería admitir, con quien estuviera Madi, corría grave peligro, esa chica no descansaría hasta destruir la vida de mi amiga, suspire pesadamente y me metí a la ducha, el agua caliente parecía relajarme, pero solo un poco, sentía una extraña sensación, no quería que los hechos del pasado se volvieran a repetir…no, debo hacer lo que sea por mantener a Madi, bien y tranquila, pero eso me parecía difícil ahora que desconocíamos su paradero…salí de baño y me puse un pijama de Madi, por suerte teníamos casi la misma talla, me acosté en la mullida cama y encendí el Mp3 de Madi, puse una canción tranquila para llenar el ambiente, para no pensar, pero al parecer, las canciones no estaban de mi lado, lancé con fuerza el reproductor, y me senté en la cama…miré a mi alrededor, la luz de luna se colaba tenuemente por las cortinas azules, le daba un aire de melancolía a toda la habitación, mi mente divagaba en un estado de sopor intenso, jamás me había sentido así, el lugar y todo me hacía recordar cada cosa que me había tocado vivir, suspire nuevamente, me sentía extraña, como viviendo un extraño sueño…ese estado se me mantuvo hasta que por fin mi pude conciliar el sueño, vi miles de imágenes mientras mi cabeza inconcientemente se amoldaba a la suavidad de los almohadones, mis ojos acto seguido se cerraron, entregando mi mente y mi cuerpo al suave entumecimiento que llamamos dormir, mi mente variaba en diversas imágenes, todas felices…y me tranquilizaban, sombras…que me daba un abrazo calido, sombras de un perfecto árbol…las de un sauce llorón.



*Narra Madison*

No podía creer lo que me estaba pasando, parecía un sueño, más bien una pesadilla que extrañamente se volvió en el más dulce de los sueños, cerré mis ojos y me perdí en los recuerdos mas felices de mi pasado, que parecían verse borrosos a través de mi mente, me costaba creer que estaba con el, que había arruinado el sueño de la persona más perversa que conocía, y que ahora…el odio y el rencor en mi corazón parecían dos sentimientos olvidados, daban paso a algo mas fuerte, creí que en un pasado, había logrado olvidar cada beso, cada caricia, cada promesa de amor, pero no era así, mi mente los había atesorado con la esperanza de algún día, me reencontrara, con el…la única persona que podía hacerme sentir viva. Mi mente divagaba en un millón de cosas…habían pasado tantas cosas entre él y yo…que no parecía que esos 5 años pasaron, no podía recordar, ahora, en que momento, pase de tener 17 a tener 22 no tenía recuerdos de esos años, no más de los con Debby, por que no quería recordar nada de mi sufrimiento, yo estaba sentada frente a la chimenea de la vieja casona, mi ropa aun estaba mojada por la horrible tormenta que nos agarramos al venir de la playa. Nick se mantuvo en silencio todo el resto del camino, yo lo prefería así, me dio tiempo para pensar fríamente, no debía caer en ninguno de sus trucos, no podía, por que caer significaría, volver a sufrir, volver a ser algo que nunca quise ser…suspire, mire los pequeños trozos de leña deshacerse con el fuego, las chispas saltando y el rojo fuego que iluminaba la negrura de esa habitación… mire la habitación, reparando en cada detalle de esta, tenía un aspecto muy acogedor, sillones grandes y cómodos de un color negro, las paredes eran de un color rojo, pero muy oscuro, había una cantidad enorme de cuadros por todos lados, un hermosa alfombra negra con destellos dorados, se abría paso bajo mi cuerpo, el piso era de madera y la chimenea era gigante, el fuego seguía ardiendo con fuerza, me sentía extraña, mi propia intuición me decía que huyera lo más lejos que pudiera pero no podía, había otra fuerza que me mantenía atrapada ahí, si…al parecer es a esa sensación tan complicada de explicar, que es inestable y que te da tanto de penas como alegrías…si…el amor, aunque no lo quisiera reconocer aun seguía enamorada de ese hombre, aun…lo seguía amando como la primera vez, Lagrimas rodaron por mis mejillas al llegar a esta conclusión…no podía creer que a pesar de todo lo que el me había hecho, yo aun lo siguiera amando como una tonta, sabía que si él me pedía que yo olvidara todo y me fuera con el, lo haría, por que como dicen, el corazón no conoce razones para amar, solo ama…-solo ama- murmure suavemente, mi voz quedo perdida entre los chisporroteos del fuego y la incesante tormenta que hacía que en las ventanas hubiera un golpeo constante que hacía que cada vez mis sentimientos se volvieran más caóticos, no percibí la presencia de Nick hasta que estuvo frente a mí con una taza.

-Te ves muy pensativa-murmuro
-Si…Gracias-murmure al recibir la taza con café
-Era lo único que había-dijo levantando los hombros
-Esta bien…gracias-dije tranquila, bebí un sorbo
-¿En que pensabas?-pregunto con un brillo curioso en su mirada
-En todo lo que paso hoy…es una locura-murmure tomando otro sorbo de café
-Si…¿Quién lo creería, No?-dijo desviando su mirada al fuego, temblé por el frío que me provocaba la ropa mojada, el me miro fijamente.
-No es nada…solo que estoy algo…mojada-dije apuntando mi ropa
-Estas empapada Madi-afirmo al tocar mi falda
-No…tranquilo, estaré bien- dije sacando su mano de ahí
-Puedes ducharte…si quieres-dijo con repentina timidez
-Claro…pero no tengo ropa-murmure sorprendida
-Hay una ropa mía, te puedo pasar una polera y un pantalón para que pases la noche…-dijo con un brillo en sus ojos
-eh, gracias-murmure, camine en penumbra hacía la habitación que era el baño, el iba detrás mió con una vela iluminándome.
-La dejare allí, báñate tranquila…-dijo saliendo del baño

Me metí a la ducha, dejando que el agua me hiciera entrar en calor, tenía mucho frío, mas del que quería reconocer delante de él, deje que el agua me cayera unos minutos por mis hombros y me espalda, soltando mis músculos, no sabía que pasaría…esa noche, me sentía temerosa…solo un beso y el me haría olvidar quien era yo, que lo debía odiar y que no debía caer, pero sabía que sería difícil, estábamos solos, en medio de la nada, un crimen sin testigos…uno perfecto. Salí de la ducha muy afectada por mis pensamientos, tenía miedo, pero no de el…como dije, miedo de mi misma…entre al cuarto que también era iluminado tenuemente por otra vela, había una camiseta negra y un pantalón de buzo encima de la cama, me sequé suavemente y me vestí, salí de la habitación y me senté nuevamente, en la suave alfombra, tomé un cojín de los sillones y me estire sobre la alfombra, era muy cómoda realmente, cerré mis ojos y dejé que mi mente reviviera todos aquellos momentos que quise borrar de mi mente, el primer beso, la primera cita, el día que me dijo que me amaba, el día en que decidí entregarme completamente a el, el baile, mis días de escape junto el…todo esos recuerdos estaban a vivo color en mi mente, podía recordar el tacto de sus manos sobre mi piel, sus hermosas sonrisas, sus labios…ese era un camino peligroso, no podía pensar en como me hacía sentir, por que terminaría haciendo algo que yo realmente deseaba pero que no debía hacer…era un pecado, que pesaría en mis hombros el resto de mi vida…suspire pesadamente y abrí mis ojos…y me encontré con unos orbes verdes observándome con curiosidad, el rostro de Nick estaba a escasos centímetro del mió, me quede embobada mirándolo, sus ojos a esa distancia parecían mas vivos y ese brillo me mantuvo absorba no se si fueron minutos o horas, solo estaba yo y el, en mi mundo aparte, fuera del dolor, el miedo, la tristeza y todo el pasado que nos condeno a ese triste final…., su mano temblorosa, acaricio mi mejilla, sentí como si todo lo que había alrededor nuestro desaparecía, estaba equivocada, ni un beso, con una caricia yo cedería a cualquier cosa que el me pidiera, me dio una intensa mirada, yo me quede prendada de sus ojos y suspire…el se acerco más a mí dejando centímetros entre nuestros labios, Nick miro mis ojos y yo me vi el reflejo de mis ojos sobre los suyos, había pasión….suspire nuevamente y cerré los ojos, sentí sus calidos labios sobre los míos, sentí que toque el cielo con las manos cuando ese dulce beso paso a ser algo realmente apasionado, el estaba sobre mi, y me besaba con un pasión enloquecedora, sus manos suavemente, recorría mi cuerpo sobre mi ropa, mis manos recorría su espalda sin temblor alguno, parecía que ambos estuviéramos preparados para aquel encuentro, sus manos rápidamente se deshicieron de mi camiseta, yo no tenía nada más bajo ella, Nick, recorrió mi torso con un camino de besos subiendo y bajando, el resto de ropa que nos quedaba voló hacía alguna esquina de la gran habitación, ahí me tenía, con aquella mirada no solo me desnudo físicamente, si no que logro desnudar mi alma, no podía esconderle nada, mis sentimientos y todo eran demostrados en ese instante, el unirme a el en cuerpo y alma, me demostraba que el podría crear nuevamente un caos en mi vida y yo aun lo amaría, por que esa era la más clara prueba de amor, su nombre salía de mis labios en suaves susurros, podía sentirme completa a su lado, llena de vida y con ganas de vivir, nuestras labios se unían en fieros besos, repletos de amor, si era amor, por que el no podía provocarme que lo odiara, por que me había dado el mejor de los regalos, a mí hija, mi pequeña…con un último beso, me llevo hasta el cielo, toque con mis manos el cielo, pero sabía que eso me provocaría, quedarme en un infierno, no me importaba, solo importábamos, el y yo…nadie más…por que en ese minuto solo existíamos el y yo…eso quise pensar…por esa noche.




*~·~~·~*
Celeste:

Puede que esta tarde allá sido una hermosa experiencia para ti pero esto no puede seguir así, tú no me creíste y no puedo estar con alguien que no confía en mí, me heriste profundamente y eso no puedo perdonarlo.
Creí que te amaba pero no es así, fue solo un doloroso engaño que ambos quisimos mantener por 5 años… pero aquí se acabo, este es el punto final de nuestra relación.
El amor y la confianza han muerto entre los dos y así una relación jamás va a durar. No te amo y nunca podré hacerlo, soy demasiado egoísta para mantenerme con una sola mujer, como me dijiste alguna vez, nací mujeriego y no cambiare. Me alejare, por que no necesito mas dramas, por que cambiaste y ya no me gustas. Sí espero ser feliz, solo, viviendo una vida que desde hace 5 años deseo, este es el final, todo acabo, olvida que me conociste , olvida todo lo que paso entre tu y yo, comienza una nueva vida, y extermíname de la que antes tuviste, no ser nada, ni amigos, sácame de tu mente y…espero que seas feliz, sin mí.
Adiós para siempre.
A. J.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

24. God knows I’ve tried

23. Last Time

25. Iliusion & Dream