13. The Moment is now II

*Narra Adam*

De la definición de infierno, esta era la mía, estaba acabado, por ser estúpido, perdí a Celeste, pero ella ni si quiera me escucho, me sentí herido, creí que con todos esos años que nos conocíamos, ella confiaría más en mi, sin embargo ella se dejo llevar por su celos y la rabia, no la culpo, pero mínimo que me escuchara, me había pasado semanas, gritándome con Kristen y sin hablar nada con Madi, la había visto a ella, a esa chica que me había roto el corazón del mismo modo miserable en el que estaba yo, me sentí fatal por haberle hecho tanto daño, pero yo estaba igual o peor, fue al medico, según el tengo depresión, esas son patrañas, la verdad es que yo solo me recuperare cuando Celeste este bien, así le grite a Kristen que le contara la verdad, ella de mala gana me grito que nunca, por que esa chica era una loca y sabía que quizás le sacaría la cabeza si le decía la verdad…me enfurecí y me dio un ataque de pánico, me llevaron al hospital y Lara, la gerente de “Aussie”, le dijo que si no iba a hablar con Cel, la despedía, ella entra dientes, acepto, dijo que iría esta tarde, aunque estaba un poco…complicado por saber la reacción de ella…quería verla… pero no sabía a que atenerme.
Estaba sentado frente al ordenador, divagando, pensando en Celeste…sentí que de pronto el teléfono sonó, lo levante y era Stella, mi secretaría, me dijo algo de una señorita pelirroja, con un vestido negro muy ajustado, sorprendido le pregunte, si ella le había dicho su nombre y Stella solo dijo “Celeste”, el pánico me invadió, Celeste, ¡pelirroja!, grite y sentí como la puerta se abría del otro lado apareció una despampanante Celeste, de pelo rojo y un ceñido vestido azul marino, ella entro con los ojos llenos de lagrimas al verla mi corazón se apretó, no podía verla así, cruzo el umbral de la puerta y me levante de mi silla y nos fundimos en un intenso abrazo, Celeste lloraba como posesa, parecía que sus sollozos eran cada vez más lastimeros, no dije nada solo me límite a acariciar su cabello con suavidad, la lleve a uno de mis sillones, nos sentamos…y ella parecía un poco más calmada.

-¿Te sientes mejor?-pregunte al ver su rostro aun muy triste
-No…me siento como la peor de las estúpidas…-dijo ella mirándome con sus ojos empañados.
-Celeste…Yo, de verdad, si esto te iba hacer tanto daño, nunca habría llegado al límite de, obligar a ir a esa tarada…-dije con voz ronca
-Tu la enviaste…lo sabía, como eres de astuto, creíste que te personaría, bien Adam mírame…eso es lo que logro tu…dulce solución-dijo mordazmente
-Celeste…no lo hizo por hacerte daño, además te habrías ahorrado un mal rato si te hubieras limitado a escucharme…pero como eres una niña berrinchuda…-dije con un tono fastidiado.
-Claro, tú haces lo que quieres y yo soy la que hace berrinche, vamos Adam…no te escuche, pero tu no insististe…creí que yo ya no te importaba-dijo esto último con dolor en su voz
-Creí que tu no querías que yo insistiera, no quería que siguieras sufriendo…-dije arrepentido.
-Pero sin ti era peor…me costo comprender que hay un mundo después de ti-dijo altanera
-Y ahora eres feliz…como una-mire su atuendo-una…cualquiera-dije triste
-¿Cómo me llamaste?-dijo indignada
-Cualquiera…Cambiaste Gaunt, no eres la misma de antes…-dije con voz incrédula
-¿Y que más querías?...que me quedara como idiota, llorando y sufriendo por ti…¿a?-dijo arrogante
-Preferiría eso, a que parezca otra persona-dije enojado
-¡Ja! Y ahora yo debo adecuarme a ti, no digas tonteras Adam…-dijo ella en un tono amenazante
-Pues…creí que venías a disculparte…-dije desafiándola
-Pues te equivocas, venía a escuchar una…coherente explicación pero ya me arrepentí-me dijo ella levantándose del sofá, me levante y tome su muñeca.
- Celeste yo quiero solucionar las cosas-dije en un tono triste
-No parece…-dijo ella bajando su mirada empañada en lagrimas
-No llores…por favor…-dije viendo que las lagrimas deslizándose por sus mejillas, con mis dedos seque suavemente cada lagrima que se caí de sus bellos ojos…
-No puedo…me duele, aquí-apunto su corazón- dudo que algún día tú puedas salir de ahí-dijo con voz ahogada
-Mi vida…no quiero que sufras más…¿Qué puedo hacer?-dije angustiado por su estado
-hazme olvidar todo lo que ha pasado…-dijo muy triste

Sin decir una palabra más rocé sus labios, aquel suave rocé mando miles de descargas eléctricas a todo mi cuerpo, presione mis labios con mayor insistencia, Celeste entreabrió un poco sus labios, lo suficiente para que nuestras bocas se fundieran en un beso que ambos esperábamos desde hace meses…de una u otra forma me las arregle para caminar y depositar suavemente su cuerpo contra el sofá, lagrimas saladas mojaban mis mejillas, Celeste no había parado de llorar, pero ambos necesitábamos uno del otro, recorrí con mis manos su cuerpo, mientras iba quitando poco a poco su vestido, deslizándolo por su fina y suave piel blanquizca…sus dedos se movían trémulos por mis espalda, su contacto era frío pero extremadamente sensual, no habían mas lagrimas, más bien ahora ambos estábamos entregados al placer que sentíamos, con ella me olvida del mundo y de todo lo que había sucedido…
Era tan hermosa, su piel, tan blanca, su pequeño y delgado cuerpo, tan hermoso, sus suaves curvas y sus dulces ojos negros que ardían como fuego por la lujuria, sentí como sus labios memorizaban cada parte de mi cuerpo, la sentía calida bajo mi cuerpo, aquel rocé me volvía loco, sus manos se enredaron en mi cabello y ella me beso con pasión, ambos sabíamos que iba pasar después…
Mi piel ardía sobre la suya, nuestros se fundieron en uno solo, podía sentir sus dulces gemidos y mi nombre salir de entre sus labios como un suave susurro…, en el momento en que los dos ya no pudimos más, nos acurrucamos el uno contra el otro, suavemente sobre aquel sofá, sentí una punzada en el corazón, mi pecho nuevamente estaba empapado de lagrimas, ella había vuelto a llorar, acerque su cara y la bese con dulzura, infundiéndole todo el amor que podía, entre sollozos suaves Celeste se durmió entre mis brazos…

No me dormí, aun estábamos en mi oficina, aunque ya era de noche y todos se habían ido.
Mire a mi ángel que dormía profundamente, ahora parecía tranquila y calmada, pero sabía que al despertar no estaría de humor…ella se había llevado toda mi vida, siempre tan hermosa y el darme cuenta como yo había destrozado una parte de su vida me hacía sentir miserable, ella era un pecado, al cual yo debía renunciar…suavemente le puse su ropa y la tome entre mis brazos, la deje en su casa y deje una carta en su almohada, lo mejor era ahora, que ninguno de los dos recordara lo ocurrido, mejor era olvidar y seguir nuestras vidas como estaban antes de habernos conocido…la amaba pero…no podía seguir a su lado…quizás ese era el final…para siempre.

“Ohohohoh my baby, how beautiful you are
Ohohohoh my darling, completely torn apart
You're gone with sin my baby and beautiful you are
You're gone with the sin my darling…”



*Narra Nicholas*


No podía creer lo que me estaba pasando…Primero, era el día de mi boda y segundo me encontraba con el ángel más bello del mundo…justo ese día, sus ojos color caoba seguían igual de expresivos que antes, creí que me iba a desmayar al verla, pero ella fue más rápida, la tendí sobre la cómoda cama de la habitación, su piel relucía con los rayos del sol que se colaban por la ventana, mi hermosa flor dormía tranquila, esperaba a que despertara…quería escuchar su voz, abrazarla, disfrutar de su perfume, reencontrarme con ella…ahora comprendía muchas cosas, Jen, hizo todo eso por que quería que Madi me viera otra vez, que su corazón sufriera la máxima decepción…mire unos segundos a Madi, se veía radiante como cuando era toda una rockera rompe reglas de 17 años…
Me lamentaba de haberle hecho daño, de haberla herido…pero…había una razón gigante que nunca fue que me limito a quedarme con la bruja mala de la película, mi Madison, tan hermosa…por que no pudimos ser felices…sabía que ahora yo estaba apunto de casarme con la chica que había provocado un total tormento en la vida de mi ángel…acaricie el pelo de Madi, sus mejillas, sus labios…era divina…hermosa…, bese suavemente su frente y me levante para ir en busca de Jen, para que me explicara que estaba pasando, pero no pude, por que una pequeña mano me atrapo la muñeca, me diré observe sus hermosos ojos color chocolate, ahora la curiosidad se había disipado y me miraba con rencor, su boca se había contraído en una extraña mueca, no estaba contenta…

-¿Por qué rayos estas tu aquí?-dijo con odio contenido en su voz
-Por que será…Por Jenny es mi novia ¿no crees?-dije enojado
-¿Jenny?...un momento ella se llama Leslie…-dijo Madison sorprendida
-No es así, te mintió Madison, ella es Jenny Steward Diva-dije resaltando el último apellido
-La hijastra de mi Padre…no, estas mintiendo-dijo con los ojos repentinamente empañados
-No, Madison, ella…siempre te ha odiado…y no encontró nada mejor que dar un último golpe, para destrozar tu vida…así-dije preocupado por sus lagrimas
-Tu…Tu ¿sabías algo de esto?-dijo llorando
-No…me di cuenta hoy…al verte…pienso que ella esperaba que me vieras, durante la boda-dije analizando la situación.
-Maldita ****, es que ¿¡no me va dejar vivir en paz!?-dijo sollozando muy fuerte
-Madison…créeme que si hubiera sabido, nunca habría dudado en advertirte.-dije sintiéndome repentinamente culpable
-La verdad no te creo nada…-dijo mirándome con sus ojos llorosos
-Debes creerme-me arrodille frente a ella- desde que salí de tu vida prometí que no te haría nunca mas daño…, me arrepiento mucho de todo el daño que te hice Madi…-nuestras miradas se encontraron durante un segundo eterno, algo me impulso a abrazarla, sabiendo de antemano, que ella quizás me rechazaría pero no fue así me abrazo con fuerza y lloro sobre mi hombro, por largo rato…

-Yo…lamento eso-dijo separándose bruscamente de mí
-No hay problema, por cierto, te ves hermosa-dije triste, observe su expresión estaba sonrojada, sonreí y ella balbuceo un “gracias”, luego se levanto y camino hacia la puerta.
-Yo creo que ya me voy, ella debe estar esperándome-dijo abriendo la puerta
-No te vayas-rogué patéticamente
-¿Qué mas puedo hacer?-dijo girándose hacia mi.
-Vengarte…-dije sonriendo con malicia
-Jajaja, si y ¿Cómo?-dijo regalándome una hermosa sonrisa
-Pues, escápate conmigo…-solté esa frase de golpe ella se quedo petrificada en la puerta, sabía que eso la iba a llevar a recordar millones de cosas vividas hace unos 5 años…
-Podríamos…irnos de aquí, yo no me quiero casar con ella, que haga lo que quiera, y así tu le devuelves la mano-dije al ver al ver su rostro estupefacto
-No…podría hacerle eso, por muy mala que ella haya sido, no es agradable recibir “ese” tipo de decepciones…-dijo mirándome con cierta mezcla de nostalgia y dolor.
-Madison…ella, nunca ha sido una buena persona, siempre ha querido dañar a todos, a cualquier precio, a costa de lo que sea y hoy el verte destruida sería su triunfo y yo…el premio…-dije bajando la mirada
-¿Qué rayos tiene en la cabeza esa chica?...yo desde hace mucho tiempo que me hice un lado, hace 5 años yo deje de ser competencia para ella, ahora podría dejarme en paz…-dijo Madi histérica
-La verdad, nunca he comprendido su forma de ser, pero el ver que tu vida volvió a ser “perfecta” le genero…celos y ya sabes planeo todo este show…-dije tomando su mano
-¿Perfecta?-mi miro incrédula- pues si ella cree que trabajar en algo que no te hace feliz, que tus amigos se harten de ti y que tengas una responsabilidad eterna por tu pasado, no parece ser algo tan perfecto-dijo sacando su mano de entre las mías y tomando el camino hacia la salida nuevamente.
-Madison…yo lamento esto, de verdad…-dije mirando fijamente sus ojos caoba.
-Lo sé…-dijo sincera, dedicándome una última mirada
-Acompáñame, por una vez Madison, deja de ser la correcta y buena…-dije tomando una de sus manos, bajo la mirada, pero yo tome su cara entra mis manos, nos miramos intensamente, un brillo inusual cruzo por sus ojos y murmuro-Arriésgate-, le sonríe, me sonrió y asintió con la cabeza.

Llegamos al estacionamiento del hotel de una forma extraña, nadie nos había visto, quizás porque yo ya no estaba vestido de smokin y Madi, llevaba una ropa de lo más normal, una blusa roja y una falda negra de tul y gamuza, se veía preciosa, no hablamos nada desde que íbamos bajando, abrí mi auto y ella entro sin decir nada, inconscientemente maneja hasta una playa escondida entre bosques que estaba lejana a la ciudad, Madison miraba son poco interés el paisaje y parecía absorta de lo que pasaba a su alrededor, detuve el auto a la orilla, Madison ni se movió, estaba totalmente ajena a lo que pasaba a su alrededor, removí su brazo y me miro extrañada…

-¿Vas a estar así todo el día?-dije en un tono enojado
-¿Cómo así?-dijo ella extrañada
-Tan comunicativa…-repuse con sarcasmo
-Acaso no puedo pensar tranquila…-me grito
-Claro que puedes, pero se supone que si te viniste conmigo en vez de irte sola, deberías por le menos tratar de ser más agradable…-dije aun enojado
-Pues si eso es lo que crees, muy bien, me largo de aquí-tomo su bolso, abrió la puerta y camino por la playa, me baje también y la seguí…
-Madison…detente, no te enojes por favor-suplique viendo que cada vez iba caminando más deprisa.
-Déjame en paz Nicholas…-dijo entre dientes
-No…Pequeña por favor, tranquilízate…-murmure, ella se detuvo de golpe, al hacer esto, perdió el equilibrio, iba caer a la arena pero la tome antes de caer…
-No…déjame tu a mi tranquila, mi vida estaba bien antes de volver a verte…-murmuro con lagrimas en sus ojos y sentándose en la arena.
-No puedo…no ahora que he vuelto a verte…creí que jamás volvería a estar junto a ti, pero esto ha sido un regalo del cielo…-dije tomando su mano ella por su parte la entrelazo con la mía y miro hacia el atardecer…
-Jamás creí que te volvería a ver…y míranos…aquí estamos otra vez…Juntos en una playa, mirando el atardecer…-murmuro ella apretando su mano con la mía.
-Y es así como se repite la historia- dije recordando aquel día
-No lo creo…esta vez es distinto, ha pasado mucha agua bajo el puente…5 años-dijo observándome tristemente.
-5 años…para mi han sido los peores, nunca te he podido olvidar y me arrepiento de todo lo que te hice…-dije sincerándome con ella, observe su cara tranquila y seguí- no me arrepiento de todo lo que viví contigo, renuncie a muchas cosas, pero jamás me importo, por que te amaba como nunca lo había hecho…pero ella…ella me amenazo con…bueno la verdad es algo muy complicado, pero tu sabes de mis orígenes…ella me amenazo con meter a la cárcel a mi padre y contarle a mi madre todo lo que había hecho por ella, no fui un buen chico, sin embargo, estabas tu, que cambiaste mi mundo, he hiciste que yo…conociera que era el amor verdadero, que aprendiera a amar…has sido lo mejor de mi vida…algo que aun sigo amando…
Ella me miro, con los ojos empañados, parecía estar muy emocionada para decir algo…, apretó mi mano y luego se lanzo a mis brazos, nos fundimos en un dulce abrazo, la extrañaba tanto, Madison se separo de mí y me miro fijamente…
-Creo…que pensé que te había olvidado, pero es imposible…por que me marcaste de por vida Nick…nunca te podría haber olvidado…-dijo con voz angustiada
-Lamento si te hice sufrir, si te dañe…jamás fue mi intención, pero creí que serías fuerte y que yo sería un amor adolescente más, la verdad prefería que me odiaras, a que tu hubieras terminado…bajo tierra…-dije con angustia recordando las amenazas de Jen.
-Casi lo logro…-murmuro para sí misma.
-Lo sé…fue desesperante verte así, nunca pensé que te había hecho tanto daño…, creí que iba morir cuando los doctores no decían nada…comprendí que te amaba y que…todavía era muy pronto para…hacerte comprender todo lo que había pasado, preferí irme y prometer que nunca más me metería en tu vida…además me gane un buen sermón de tu amiga…-dije secando las lagrimas que salían de sus ojos
-Tuve una gran razón después de eso para seguir con mi vida Nick…algo me decía que no era mi momento…-dijo ella mirando como los últimos rayos de sol daban paso a la noche.
-Me pregunto que será…-dije dubitativo
-Creo que…hoy no es el momento para que lo sepas…-me miro fijamente y luego suspiro.
-Como digas, preciosa…-dije atrayéndola hacia mí para abrazarla.
-Es increíble…- murmuro
-Si…es un regalo para mí poder estar a tu lado…eres la criatura más hermosa del mundo Madi…-dije acariciando su cabello, ella rió y se levanto
-Creo…que es hora de irnos…ya esta oscuro…-dijo con una mueca muy tierna
-¿tienes miedo de que te haga algo?-murmure entre risas
-Me tengo más miedo a mi misma…-dijo sonriendo seductoramente.
-Será por que eres una salvaje…-dije riendo mientras me levantaba, ella me saco la lengua.
-Eres un…-dijo golpeándome el brazo de broma.
-Jajaja, eres una niña pequeña aun…-dije riendo por su cara
-Si fuera una niña pequeña…no te pondría nervioso…-dijo acortando la distancia entre los dos.
-No estoy nervioso-mi voz no salió tan firme como quería, ella rió alejándose de mi.
-Ahora… ¿Quién es el niño?-dijo riendo con ganas
-Pues aun sigues siendo tu pequeña…-dije tomándola por la cintura atrayéndola hacia mí.
-Claro…-dije nerviosa, la distancia entre ambos era mínima.
-¿Decías algo?..Madi. Oh si es muy tarde… pero la carretera es muy oscura para volver…mis padres compraron una cabaña hace años por el bosque…podemos quedarnos ahí…-dije sonriendo, ella hizo una mueca de desagrado y se soltó de mi agarre.
-No…-dijo cortante
-Madison…juró que no me acercare a ti, menos que me meteré en tu cama de noche…créeme-dije mirándola fijamente
-Te creeré por que no hay más opciones…-dijo enojada
-Vamos pequeña…a caminar…-al decir esto grito-¿Qué pasa?
-¿C-A-M-I-N-A-R?...¿Estas loco?...Esta por llover…y estoy sin zapatos y mi vestido que es…-interrumpí sus quejas, y la tomé en brazos adentrándome en el bosque.
-¿Qué crees que haces Nicholas Bellamy?-me grito
-Te llevo, para que no te mojes muñeca…-dije riendo
-Idiota-gruño entre dientes.
Así caminé con ella en brazos…el bosque estaba oscuro, una difícil cruzada sería esa…suspire y seguí caminado, estando solos…no quería ni pensar en todo lo que podría pasar...


“donde hubo fuego…cenizas quedan”...


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