12. This is Only the Beginning...
*Narra Madison*
3 de la mañana, parecía que ese sueño no podía ser mejor, yo estaba en el caribe, sentada en la blancas arenas, mientras veía el mar mecerse frente a mi, alguien se acercaba a mi, me abrazaba y cuando lo iba a besar para ver ¿Quién era?, sentí el suave repiqueteo de mi celular, avente las sabanas y me lancé hacía mi celular, eran las 3 de la mañana, ¡3 de la mañana! No mire quien era solo conteste.
-¿Alo?-dije adormilada
-Madi…-escuche como mi nombre salía entre sollozos interminables, me desperté un poco, Cele…pero ¿Qué le pasaba?
-Cel, cálmate, si…voy para allá…-dije cerrando mi teléfono y empezando a vestirme mientras llamaba a Diego
-¿Die?, si Madi, ¿Puedes pasarte por mi casa?, para que cuides a Debby, no, no me pasa nada, si, tranquilo, yo también te adoro, gracias, Adiós.
Camine con toda prisa a la cada de Celeste, para que estuviera tan mal, debía ser Adam, mi amiga era tan poco predecible, no veía mucho, lo único que me consolaba era que su casa quedaba a pocas cuadras de la mía, al llegar, saque la llave que Celeste guardaba en la maceta y entre, la casa era un desastre y Cele estaba en el piso llorando como un bebe, me asuste, la última vez que la vi así…fue cuando logramos por fin mudarnos a California, dejando atrás todo lo tortuoso del pasado, Cele me miro y luego volvió a llorar, me partía el alma verla así, me acerque a ella y la abrasé, no dijo palabra, solo lloro por largo rato, hasta quedarse totalmente dormida, pase la noche velando su sueño, durmió tranquila, pero eso solo duro hasta que despertó, ahí me vio y se paro bruscamente del piso…
-¿Qué pasa?-dije al ver su cara de incredulidad al verme
-Moonsen…me mentiste-dijo con voz rota
-¿En que?-Pregunte preocupada
-No me dijiste que Adam iría con una rubia de espectáculo…-dijo sollozando una vez más
-Cel…Adam me pidió, mas bien me rogó, que no me metiera…-dije intentando comprender lo que me había dicho, maldito Adam, ¿Qué le había hecho a mi amiga?
-¿segura?- dijo con la voz entrecortada
-Cel, Jamás me guardaría algo que te pudiera hacer daño, no pensé que Adam no te contaría que iba con Kristen-dije abrazándola.
-Madi…¿Por qué me pasan estas cosas?-Un sollozo lastimero salió de su garganta
-Cel…¿Qué fue lo que realmente paso?, Aparte de mentir, bueno, haz perdonado antes a Adam por eso-dije sin comprender su estado
-Adam…Me engaño con esa…-dijo con voz dura
Quede sin palabras…Adam, de verdad la engaño…¿como rayos paso? Increíble como su la promesa de un te amo se esfuma de un momento a otro.
-Cel…¿de verdad?...no sabía nada-dije anonadada, Dios mió, Adam…Imposible
-Madi, en tu trabajo todos lo sabían…Valery me dijo- me dio una mirada triste
-mmm…Creo que no fui a reuniones esta semana, he estado muy ocupada…-dije mirando la hora
-Oh…ya te tienes que ir ¿no?- pregunto secándose las lágrimas
-mmm…hay reuniones, pero la chica y su boda pueden esperar por hoy- dije sonriendo
-Mad…no quiero que pierdas tu trabajo…-dijo Celeste tratando de sonreír pero esa alegría no le llegaba a los ojos
-mmm…OK, ¿podrías hoy cuidar a Debby? Llega a las 4pm y ya sabes le encantaría estar contigo
Cele hizo una mueca, otro intento de sonrisa, Debby y ella no se como se hicieron buena amigas, Debby le decía madrina mágica a Celeste.
-Bueno…si insistes, Jajaja, ¿me dejas en tu casa?-dijo sonriendo por fin genuinamente
-OK, pero vístete Gaunt, Porque no quiero una niñera así de…indecente-dije riendo, se unió a mis carcajadas y rápidamente se levanto del piso y subió a cambiarse y en unos minutos bajo con unos jeans oscuros y una polera roja que decía “I Need a Men, not a boy”, reí al ver su polera ella sonrió, la deje en casa y partí a mi trabajo
Entre al edificio y me dirigí a mi oficina, Anne miraba la computadora con aspecto concentrado, seguro jugaba algún jueguito.
-Buenos días Anne-dije a modo de saludo, Anne levanto su mirada y me sonrió
-Hola Madi, ¿Cómo estás?-dijo sonriente
-mmm…digamos que bien-sonreí-Hey ¿ha llamado la lindura?-dije desanimada
-Si, pero le dije que hoy tu agenda estaba copada-dijo con una sonrisa siniestra
-Mil gracias Anne, bueno cualquier cosa, estaré allí dentro-dije entrado a mi despacho
Estuve gran parte de mi tarde terminando de organizar cada detalle de esa bendita boda, el lugar, las flores, el vestido, etc. La verdad todo lo que me faltaba retocar, era una mujer realmente exigente, y yo había hecho más de 15 modelos distintos de propuestas, al final se quedo con uno de los más complejos, el lugar me costo meses conseguirlo, las flores eran traídas de Rusia, ¡¿saben cuanto tuve que trabajar para eso?!… Esa mujer estaba loca y me ponía de malas, era una estúpida con dinero que se piensa que es la mejor del mundo, mire el vestido, era obvio que parecería diosa con ese vestido, con esas curvas y su cabello rubio. Era del tipo de chicas que yo aborrecía pero los hombre amaban, rubias, consentidas y tontas, reí para mis adentros, debería estar concentrada en los vestidos de las damas de honor, pero en vez de eso, me mandaba correos con Celeste, entre eso sentí que la luz de mi teléfono de trabajo brillaba, había una llamada, levante el teléfono…
-¿Quién es Anne?-dije con duda ya que no tenía citas hoy
-Dice que es el novio de la srta. Steward-dijo fastidiada Anne
-Ok, pásamelo…-dije extrañamente nerviosa
-¿Alo?- Una voz profunda y sexy sonó por el otro lado del auricular, me parecía conocida pero no recordaba de donde, me controle por no hiperventilar.
-Buenas Tardes, Hablas con Madison Moonsen, la organizadora de tu boda con la srta. Steward-dije en mi tono más profesional
Sentí un grito ahogado desde la otro línea, un ¡Maldición! Entre dientes y luego su voz nuevamente.
-Buenas tardes, srta. Moonsen, yo soy…el sr. Caligari, prometido de la srta. Steward-dijo con su sexy voz, me quede pasmada al escuchar ese saludo, me recordaba a…, cerré los ojos y respire, imposible…
-Un gusto en conocerlo sr. Caligari, ¿Qué necesita de mi?-dije un poco confusa
-mmm…yo…uhm, solo quería saber…donde debo ir a por mi traje-dijo nervioso
-Ah…puede ir a las tiendas de Marcus Muse, ahí puede revisar, igualmente yo enviare algunos posible modelos que combinen con el vestido de su prometida.
-Muchísimas Gracias, srta. Moonsen, espero volver a hablar con usted, un gusto, Adiós.-colgó dejándome sorprendida.
Me quería ver…¿a mi?, y ¿por que sentía una extraña sensación en mi estomago?, su voz, me recordaba, a el, su nombre simplemente en pensarlo me hacía daño, pero yo juraba que Nicholas estaba en California con esa…arpía, ¿cierto?, era casi imposible de que después de todo lo que paso, el haya venido extrañamente a vivir a Vancouver…¿cierto?, respire nerviosa, me levante de mi asiento y salí diciéndole a Anne que me tomaría la tarde libre para pensar, debía analizar bien las cosas, fuera como fuera, esto era demasiado extraño, y dudaba que mis pensamientos fueran en la dirección correcta, me olvide del asunto al llegar a casa, ver a Debby junto Cele me alegro mi día y me hizo olvidar la perturbadora situación que había vivido, La boda sería en dos días y yo nunca mas vería ni a esa chica, ni a su novio.
*~.~*
-¿Ya te vas?-Pregunto el
-Si, iré a ver el lugar…pero primero me bañare, ¿no crees?- dijo apuntando con sus manos la camisa de él que llevaba puesta.
-mmm…o podríamos terminar…eso-dijo el sonriendo, ella puso los ojos en blanco y salió al baño.
-Amor, déjame esas carpetas de encima de la mesa en mi bolso, ¿por fa?- grito desde el baño
-Claro…-el tomo las carpetas y sin querer se le cayeron a piso, el junto los papeles rápidamente no sin antes ver un pequeño papel que decía “Aussie”, lo levanto y abrió de golpe la carpeta, reviso las paginas hasta ver una en especial, al final de esta al lado derecho decía “Madison Moonsen, Diseñadora”, ahogo un grito…¿Qué rayos pasaba allí?, Madi, ¿su Madi?, trabajando con su peor enemiga…Increíble, anote el número debajo y lo guarde antes de que Jen, me viera, salió y no volvió hasta la noche, estuve toda la tarde dudando si llamar o no…¿Qué le diría?, me reconocería, quizás…al final decidí llamarla, después de unos pitidos una suave voz me contesto, la chica era su secretaría, espere unos minutos hasta que una conocida voz me contesto, su voz sonaba como un coro de Ángeles, ahogué un grito al reconocerla, ella no se quedo atrás parecía confundida, vacile pero volví a hablar, me hice un nombre ficticio, y también pregunte una estupidez, la verdad no me interesaba nada con Jen, pero fingí interés y por poco me delato, Al despedirme ella sonó confundida…
Mi mente pensaba miles de teorías a la vez pero una encajaba perfecto…Algo tramaba Jen, ella siempre supo que ella estaba aquí, ella sabía que le había pasado a su bella flor de cerezo, pero nunca se lo dijo, por miedo a perderlo a él que era lo único que ella tenía…
Suspire…sabía por una extraña razón que no sería la última vez que hablaría con ella…
3 de la mañana, parecía que ese sueño no podía ser mejor, yo estaba en el caribe, sentada en la blancas arenas, mientras veía el mar mecerse frente a mi, alguien se acercaba a mi, me abrazaba y cuando lo iba a besar para ver ¿Quién era?, sentí el suave repiqueteo de mi celular, avente las sabanas y me lancé hacía mi celular, eran las 3 de la mañana, ¡3 de la mañana! No mire quien era solo conteste.
-¿Alo?-dije adormilada
-Madi…-escuche como mi nombre salía entre sollozos interminables, me desperté un poco, Cele…pero ¿Qué le pasaba?
-Cel, cálmate, si…voy para allá…-dije cerrando mi teléfono y empezando a vestirme mientras llamaba a Diego
-¿Die?, si Madi, ¿Puedes pasarte por mi casa?, para que cuides a Debby, no, no me pasa nada, si, tranquilo, yo también te adoro, gracias, Adiós.
Camine con toda prisa a la cada de Celeste, para que estuviera tan mal, debía ser Adam, mi amiga era tan poco predecible, no veía mucho, lo único que me consolaba era que su casa quedaba a pocas cuadras de la mía, al llegar, saque la llave que Celeste guardaba en la maceta y entre, la casa era un desastre y Cele estaba en el piso llorando como un bebe, me asuste, la última vez que la vi así…fue cuando logramos por fin mudarnos a California, dejando atrás todo lo tortuoso del pasado, Cele me miro y luego volvió a llorar, me partía el alma verla así, me acerque a ella y la abrasé, no dijo palabra, solo lloro por largo rato, hasta quedarse totalmente dormida, pase la noche velando su sueño, durmió tranquila, pero eso solo duro hasta que despertó, ahí me vio y se paro bruscamente del piso…
-¿Qué pasa?-dije al ver su cara de incredulidad al verme
-Moonsen…me mentiste-dijo con voz rota
-¿En que?-Pregunte preocupada
-No me dijiste que Adam iría con una rubia de espectáculo…-dijo sollozando una vez más
-Cel…Adam me pidió, mas bien me rogó, que no me metiera…-dije intentando comprender lo que me había dicho, maldito Adam, ¿Qué le había hecho a mi amiga?
-¿segura?- dijo con la voz entrecortada
-Cel, Jamás me guardaría algo que te pudiera hacer daño, no pensé que Adam no te contaría que iba con Kristen-dije abrazándola.
-Madi…¿Por qué me pasan estas cosas?-Un sollozo lastimero salió de su garganta
-Cel…¿Qué fue lo que realmente paso?, Aparte de mentir, bueno, haz perdonado antes a Adam por eso-dije sin comprender su estado
-Adam…Me engaño con esa…-dijo con voz dura
Quede sin palabras…Adam, de verdad la engaño…¿como rayos paso? Increíble como su la promesa de un te amo se esfuma de un momento a otro.
-Cel…¿de verdad?...no sabía nada-dije anonadada, Dios mió, Adam…Imposible
-Madi, en tu trabajo todos lo sabían…Valery me dijo- me dio una mirada triste
-mmm…Creo que no fui a reuniones esta semana, he estado muy ocupada…-dije mirando la hora
-Oh…ya te tienes que ir ¿no?- pregunto secándose las lágrimas
-mmm…hay reuniones, pero la chica y su boda pueden esperar por hoy- dije sonriendo
-Mad…no quiero que pierdas tu trabajo…-dijo Celeste tratando de sonreír pero esa alegría no le llegaba a los ojos
-mmm…OK, ¿podrías hoy cuidar a Debby? Llega a las 4pm y ya sabes le encantaría estar contigo
Cele hizo una mueca, otro intento de sonrisa, Debby y ella no se como se hicieron buena amigas, Debby le decía madrina mágica a Celeste.
-Bueno…si insistes, Jajaja, ¿me dejas en tu casa?-dijo sonriendo por fin genuinamente
-OK, pero vístete Gaunt, Porque no quiero una niñera así de…indecente-dije riendo, se unió a mis carcajadas y rápidamente se levanto del piso y subió a cambiarse y en unos minutos bajo con unos jeans oscuros y una polera roja que decía “I Need a Men, not a boy”, reí al ver su polera ella sonrió, la deje en casa y partí a mi trabajo
Entre al edificio y me dirigí a mi oficina, Anne miraba la computadora con aspecto concentrado, seguro jugaba algún jueguito.
-Buenos días Anne-dije a modo de saludo, Anne levanto su mirada y me sonrió
-Hola Madi, ¿Cómo estás?-dijo sonriente
-mmm…digamos que bien-sonreí-Hey ¿ha llamado la lindura?-dije desanimada
-Si, pero le dije que hoy tu agenda estaba copada-dijo con una sonrisa siniestra
-Mil gracias Anne, bueno cualquier cosa, estaré allí dentro-dije entrado a mi despacho
Estuve gran parte de mi tarde terminando de organizar cada detalle de esa bendita boda, el lugar, las flores, el vestido, etc. La verdad todo lo que me faltaba retocar, era una mujer realmente exigente, y yo había hecho más de 15 modelos distintos de propuestas, al final se quedo con uno de los más complejos, el lugar me costo meses conseguirlo, las flores eran traídas de Rusia, ¡¿saben cuanto tuve que trabajar para eso?!… Esa mujer estaba loca y me ponía de malas, era una estúpida con dinero que se piensa que es la mejor del mundo, mire el vestido, era obvio que parecería diosa con ese vestido, con esas curvas y su cabello rubio. Era del tipo de chicas que yo aborrecía pero los hombre amaban, rubias, consentidas y tontas, reí para mis adentros, debería estar concentrada en los vestidos de las damas de honor, pero en vez de eso, me mandaba correos con Celeste, entre eso sentí que la luz de mi teléfono de trabajo brillaba, había una llamada, levante el teléfono…
-¿Quién es Anne?-dije con duda ya que no tenía citas hoy
-Dice que es el novio de la srta. Steward-dijo fastidiada Anne
-Ok, pásamelo…-dije extrañamente nerviosa
-¿Alo?- Una voz profunda y sexy sonó por el otro lado del auricular, me parecía conocida pero no recordaba de donde, me controle por no hiperventilar.
-Buenas Tardes, Hablas con Madison Moonsen, la organizadora de tu boda con la srta. Steward-dije en mi tono más profesional
Sentí un grito ahogado desde la otro línea, un ¡Maldición! Entre dientes y luego su voz nuevamente.
-Buenas tardes, srta. Moonsen, yo soy…el sr. Caligari, prometido de la srta. Steward-dijo con su sexy voz, me quede pasmada al escuchar ese saludo, me recordaba a…, cerré los ojos y respire, imposible…
-Un gusto en conocerlo sr. Caligari, ¿Qué necesita de mi?-dije un poco confusa
-mmm…yo…uhm, solo quería saber…donde debo ir a por mi traje-dijo nervioso
-Ah…puede ir a las tiendas de Marcus Muse, ahí puede revisar, igualmente yo enviare algunos posible modelos que combinen con el vestido de su prometida.
-Muchísimas Gracias, srta. Moonsen, espero volver a hablar con usted, un gusto, Adiós.-colgó dejándome sorprendida.
Me quería ver…¿a mi?, y ¿por que sentía una extraña sensación en mi estomago?, su voz, me recordaba, a el, su nombre simplemente en pensarlo me hacía daño, pero yo juraba que Nicholas estaba en California con esa…arpía, ¿cierto?, era casi imposible de que después de todo lo que paso, el haya venido extrañamente a vivir a Vancouver…¿cierto?, respire nerviosa, me levante de mi asiento y salí diciéndole a Anne que me tomaría la tarde libre para pensar, debía analizar bien las cosas, fuera como fuera, esto era demasiado extraño, y dudaba que mis pensamientos fueran en la dirección correcta, me olvide del asunto al llegar a casa, ver a Debby junto Cele me alegro mi día y me hizo olvidar la perturbadora situación que había vivido, La boda sería en dos días y yo nunca mas vería ni a esa chica, ni a su novio.
*~.~*
-¿Ya te vas?-Pregunto el
-Si, iré a ver el lugar…pero primero me bañare, ¿no crees?- dijo apuntando con sus manos la camisa de él que llevaba puesta.
-mmm…o podríamos terminar…eso-dijo el sonriendo, ella puso los ojos en blanco y salió al baño.
-Amor, déjame esas carpetas de encima de la mesa en mi bolso, ¿por fa?- grito desde el baño
-Claro…-el tomo las carpetas y sin querer se le cayeron a piso, el junto los papeles rápidamente no sin antes ver un pequeño papel que decía “Aussie”, lo levanto y abrió de golpe la carpeta, reviso las paginas hasta ver una en especial, al final de esta al lado derecho decía “Madison Moonsen, Diseñadora”, ahogo un grito…¿Qué rayos pasaba allí?, Madi, ¿su Madi?, trabajando con su peor enemiga…Increíble, anote el número debajo y lo guarde antes de que Jen, me viera, salió y no volvió hasta la noche, estuve toda la tarde dudando si llamar o no…¿Qué le diría?, me reconocería, quizás…al final decidí llamarla, después de unos pitidos una suave voz me contesto, la chica era su secretaría, espere unos minutos hasta que una conocida voz me contesto, su voz sonaba como un coro de Ángeles, ahogué un grito al reconocerla, ella no se quedo atrás parecía confundida, vacile pero volví a hablar, me hice un nombre ficticio, y también pregunte una estupidez, la verdad no me interesaba nada con Jen, pero fingí interés y por poco me delato, Al despedirme ella sonó confundida…
Mi mente pensaba miles de teorías a la vez pero una encajaba perfecto…Algo tramaba Jen, ella siempre supo que ella estaba aquí, ella sabía que le había pasado a su bella flor de cerezo, pero nunca se lo dijo, por miedo a perderlo a él que era lo único que ella tenía…
Suspire…sabía por una extraña razón que no sería la última vez que hablaría con ella…
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