10. When it all Falls Apart
*Narra Madison*
Pasaron dos largos meses sin mucha novedades, mi mejor amiga día a día se preparaba para su debut como bailarina, Adam como era obvio consiguió el trabajo y le había ido muy bien, ya que lo iban a ascender o eso pensé yo cuando nos llamaron a reunión urgente.
-Buenos días- dijo Lara la gerente de “Aussie”
-buenos días- respondimos todos
-Hoy es un día muy especial, por que, dos de ustedes, se irán a un viaje de negocios a Miami por dos semanas, con todo pagado obviamente, y es muy importante la elección de nuestros funcionarios que irán,- dirigió una mirada hacia todos que la miraban expectantes y continuo- bueno son la señorita Lombardi y señor Jonas- dijo con tono solemne.
Dirigí una mirada rápida a Adam que me miraba boquiabierto, miro a su compañera de viaje por primera vez, Kristen era todo lo que un hombre podría desear, pelo rubio rojizo, ojos color miel y tez pálida como fantasma pero aun así era bellísima media algo como 1,70, esbelta, cualquier hombre en especial Adam se derretiría a sus pies, Adam ahoga un grito sofocado y Kristen solo se limito a darle una seductora sonrisa.
-Yo claro que voy- dijo con voz felina dedicándole otra sonrisa a Adam, este se rió nervioso
-¿y usted señor Jonas?- dijo Lara intrigada por que Adam llevaba 5 minutos sin hablar
-mmm…Si, claro- dijo Adam dudoso
-Muy bien, vuelvan todos a sus puestos, en tres días viajan-dicho esto salio del salón.
Poco a poco todos salieron de este, yo me quede en la salida a la espera de Adam.
-Y ¿Qué piensas?- dijo sonriendo
-Que ha cierta persona la mataran…-dije riendo de forma enigmática
-Oh…, vamos Cele, lo aceptara…-dijo mas bien tratando de convencerse de eso.
-Eso lo veremos Adam, créeme si mi amiga ve a esa chica, wow te caerá un gran…golpe- dije riéndome al ver su cara de dolor
-Madi, no le digas nada, por favor, yo buscare la manera de contarle…-dijo suplicando.
-Claro, no hay problema…-dije sinceramente
-bueno, me voy a trabajar, adiós- dijo cruzando el pasillo
Menuda sorpresa que le esperaba a mi mejor amiga, camine hasta mi despacho y vi a Leslie sentada en uno de los bancos de la recepción.
-Buenos días…srta. Andrew- dije en un tono formal
-¿Qué tal Madison?- dijo ella sonriéndome me sorprendí que no me tratara como hacia varias semanas en lo que veíamos la decoración de su boda, vestido y todas esas cosas.
-Yo muy bien gracias, pero tu…¿Qué haces aquí?- dijo yo curiosa
-Bueno…hay unos detalles que Quero ver antes de la boda…-dijo incomoda
-Muy bien, pasa- dije entrando a mi despacho con ella a mis espaldas.
-Madison, se que quizás no nos conocemos mucho pero necesito contarte algo…-dijo ella sollozando en cuanto se sentó en el sofá.
-wow…-dije sorprendida, no éramos ni amigas ni nada, pero verla así de destrozada no pude evitar consolarla.
-Leslie, tranquila…cuéntame que sucede…-dije pasándole unos pañuelos
-Es que…la verdad, mi novio esta muy raro y creo que no se quiere casar conmigo…-dijo ella llorando otra vez
-Bueno…quizás el este…nervioso- dije tratando de que se calmara.
-No lo se…hay, disculpa por esto-dijo mas calmada
-no te preocupes, cuando me necesites-, ojala nunca pensé
-Gracias, bueno…queda tan poco, que sería horrible que se arrepintiera ahora…-dijo con un extraño tono de voz
-dudo, que te deje, eres muy bella- dije tratando de forzar mi mejor sonrisa
-La verdad le gustan más simples…-dijo con una sonrisa desdeñosa
-jajajaja…-me reí sin ganas
-Además, el pobre aun sigue recordando a su ex y eso me pone los nervios de punta- me miro fría
-Pues, quizás tu novio solo necesita un tiempo…-dije sugiriendo algo para que se tranquilizara
-Lo dudo…esa chica lo marco para siempre-dijo mirándome como si quisiera asesinarme
No dije nada y me limite a conversarle del vestido, el lugar y esas cosas, quedaba menos de 1 mes para la boda… y no sabía por que razón me sentía tan ansiosa.
Lejos de ahí en un departamento a las afueras de Vancouver un chico bebía su vaso de whisky mientras escribía en su diario, tranquilo y sereno, apretó el diario contra su pecho al ver esa foto en las paginas mas antiguas de el, no recordaba su rostro, pero si su voz, tan hermosa como la de un ángel, suspiro pesadamente, todo lo que hizo, lo hizo pensando que era lo mejor, que el y esa con la que estaban eran de la misma calaña y que nunca iban a cambiar, pero ahora se encontraba profundamente arrepentido, de todo, pero ya no podía hacer nada, su único consuelo era que nunca más haría sufrir a la única chica que a amado…No la olvidaría ni aunque ahora estuviera a punto de encadenar su vida con una chica que había arruinado todas sus esperanzas, su vida…sería como morir en vida.
*Narra Celeste*
Llegue a casa muriendo del cansancio los ensayos eran cada vez mas agotadores, al entrar vi a Adam sentado en el sofá mirando con poco interés el televisor al verme, su rostro se volvió serió y preocupado, Adam no sabía nada de mi presentación creía que yo iba a la escuela de música en esas horas, se paro del sofá y se acerco a mi…
-Hola amor- dije sonriéndole
-Hola-murmuro extraño
-¿Qué pasa Adam?-pregunte al ver que no me había dado mi habitual beso de bienvenida.
-Cele, hay algo que debo decirte…-dijo el extrañamente nervioso
-¿Qué?-dije mirando su aspecto preocupada
- mevoydeviaje-dijo rápidamente pero alcancé a oír lo que decía
-¿Qué?-dije cayendo consternada al sofá
-Amor, son dos semanas y es por el trabajo…-murmuro al ver mi rostro
-¿vas solo?- pregunte con repentino miedo, la mayoría de las chicas que trabajaban en “Aussie” eran divinas, Adam me miro por unos minutos y se limito a negar con la cabeza, solté un suspiro y lo abrasé.
-Te extrañare mucho amor- dije besando su cuello, Adam me abrazo mas fuerte
-Yo a ti cariño, pero es poco tiempo…así que será soportable…-dijo Mi Adam tratando de tranquilizarme
-mmm…lo que mas me deja tranquila es que vayas solo amor…-dije sonriéndole
El rió nervioso y me beso suavemente.
-¿Cómo te fue hoy?-dije tratando de cambiar de tema
-Bien…hemos estado trabajando duro…-dije tratando de sonar tranquila
-La academia te esta consumiendo mucho tiempo amor-dijo mirándome con un gesto de reproche
-jajajaja, puede ser pero, espera, ¿Cuándo te vas?-dije aun sonriendo
-mmm…en tres días- dijo mirando el piso
-oh…-dije sorprendida y a la vez triste, Adam me abrazo y dijo-Ya veras como vuela el tiempo amor-, la verdad eso esperaba.
Los días pasaron volando y Adam ya tenía que irse, se despidió de mi en la mañana ya que lo pasaron a buscar muy temprano en la mañana, me sentía triste pero sabía que mi Adam se iba a portar bien, total, solo, no tendría tentaciones, observe la tele con gesto ausente, no sabía si podría soportar que Adam no estuviera a mi lado pero por lo menos tenía a Madi y sabía que en unos cuantos días, lo superaría, mientras veía “Los padrinos Mágicos” sonó el teléfono con un fuerte repiqueteo, me levante perezosamente del sofá y atendí.
-¿Alo?-dije con voz patosa
-Celeste…-dijo una voz poco conocida para mí
-Si… ¿Quién habla?-dije curiosa
-Soy Jenny…-murmuro ella riéndose siniestramente
-Ah…-murmure en shock, ¿Qué hacia esa llamándome?
-Supongo que me recuerdas ¿no?…-dijo avocando ese difuso recuerdo a mi mente de ella
-Claro…como olvidarte, linda-dije con mi voz más cínica
-No hagamos como si nos quisiéramos ¿si?, solo te llamaba para advertirte, que si tú decides…bueno contarle a ella la verdad, te hundo en el fondo, ¿entendiste?
-Tu no tienes nada para amenazarme- sisee entre dientes
-Oh, se te olvida, todas tus historias aquí querida…ser una…bueno señorita de las carreras, no te dará muy buena fama con tu novio-dijo ella riéndose
-No te atrevas a contarle, “eso”, a Adam…-dije con mi voz mas amenazadora, tendría que contarle a Adam alguna vez, pero por ahora, eso era pasado
-jajajaja, cuéntale a ella la verdad y tu noviazgo se va al diablo muñeca, que estés muy bien nena, bye-colgo
Caí en la cuenta de todo eso, si Adam sabía de las carreras clandestinas yd e mi función ahí, me odiaría de por vida, no era un pasado muy limpio, ni para Madi ni para mi...llore desconsolada al recordar esa parte tan dolorosa de mi pasado, odiaba pensar en todo eso que tuvimos que hacer para poder conseguir dinero, aunque me sentí poderosa, pero hasta cierto momento..., podía ver como viajaba al pasado y todas esas heridas y cicatricez se habría paso en mis recuerdos...
*Flash back*
-Hoy ganamos- dijo diego con emoción mirando el auto
-Cel, esto esta genial, con sete auto, llegare a los 500 km/hr-murmuro Madi mirando el coche con los ojos brillosos
-mmm...gaste mi dinero de la colegiatura en el, así que mas te vale no destruirlo-dije con una sonrisa
-jajajaja, claro que si baby-dijo Madi guiñándome un ojo
-Tu bebe encárgate del grandote y nosotros hacemos el resto-dijo Die mirándome
-A sus órdenes-dije con una sonrisa seductora
Camine en dirección a un grupo de chicos que rodeaban un auto, el que estaba conversando al verme, se detuvo en seco y esbozo una sonrisa.
-Hola preciosa…-dijo con una mirada lasciva
-Hola…-dije sonriéndole seductora-Tu debes ser el nombrado destructor-dije acercándome a el
-Si, así me dicen,¿tu eres?...-dijo observando mi atrevido atuendo
-Sirena…-dije sonriendo
-Oh…dijeron que eras bella, pero eso es quedarse corto…-dijo acercándome hacia el con un brazo en mi cintura
-jajaja, gracias lindo…-dije un poco incomoda pero fingiendo una sonrisa
-Ven vamos-dijo tomando mi mano y llevaban dome a un lugar mas apartado.
Llegamos a un sitio eriazo, mire asustado a los lados, no veía a mis amigos por ningún lado.
-eeee…oye creo que deberíamos volver…-dije asustada
-No bella, aquí nos quedamos-dijo acercando su boca a mi cuello, lo empuje al sentir ese contacto, el me miro furioso.
-Hey perra como se te ocurre hacer eso…-dijo tomándome de los hombros fuertemente
-Sueltamente-dije llorando
-Ya vas a ver, a las estúpidas como tu se les trata así-dijo levantándome una mano
*fin del flash back*
Esa era mi ultimo recuerdo de esa noche, ese tipo me golpeo hasta que quede inconciente, Madi recibió unos cuentos golpes por mi, llegué a mi casa toda moreteada y me jure a mi misma que ningún hombre me volvería a tocar, nunca.
Pero no cumplí mi promesa, Adam fue mi talón de Aquiles y ahora si esa desgraciada le contaba algo a Adam, el pensaría que yo le mentí… llore toda la noche, no sabía que esperarme, lo único que supe era que en ese momento, empezaba la tormenta…
*Narra Adam*
No me gustaba mentirle a mi novia pero…¿Qué me quedaba?, si le decía que iba con esa hermosa criatura, Celeste, me habría dejado de inmediato, subí al auto que me paso a buscar esa mañana llegue al aeropuerto sin rastro de la rubia, aborde el avión una hora después, al sentarme me encontré con una gran sorpresa…
-Hola lindo- dijo ella batiendo sus pestañas
-Hola- dijo yo mil de nervioso
-ya veras que la pasaremos bien-dijo ella riendo
-eso espero…-dije tratando de no sonar desesperado.
-Jaja, eres tan bonito-dijo Kristen pasando sus manos por mi pelo
Yo reí nervioso, ella se limito a verme de forma muy seductora, al ver que nadie más nos miraba se sentó en mi regazo y paso sus manos por mi cuello…
-mmm…Que lugar mas blandito-dijo ella acercando peligrosamente sus labios a los míos
-Aha…-fue lo único le logre murmurar antes de que sus sensuales labios asaltaran los míos…
Trate de separarme de ella, pensar en Cel, pero ese cuerpo estaba hecho para pecar, la chica apretó su cuerpo contra el mió besándome mas apasionadamente
No me pude concentrar mas…solo pensé que quizás la tentación en aquel viaje sería mayor ¿no? Como dicen los hombres somos el sexo débil.
Pasaron dos largos meses sin mucha novedades, mi mejor amiga día a día se preparaba para su debut como bailarina, Adam como era obvio consiguió el trabajo y le había ido muy bien, ya que lo iban a ascender o eso pensé yo cuando nos llamaron a reunión urgente.
-Buenos días- dijo Lara la gerente de “Aussie”
-buenos días- respondimos todos
-Hoy es un día muy especial, por que, dos de ustedes, se irán a un viaje de negocios a Miami por dos semanas, con todo pagado obviamente, y es muy importante la elección de nuestros funcionarios que irán,- dirigió una mirada hacia todos que la miraban expectantes y continuo- bueno son la señorita Lombardi y señor Jonas- dijo con tono solemne.
Dirigí una mirada rápida a Adam que me miraba boquiabierto, miro a su compañera de viaje por primera vez, Kristen era todo lo que un hombre podría desear, pelo rubio rojizo, ojos color miel y tez pálida como fantasma pero aun así era bellísima media algo como 1,70, esbelta, cualquier hombre en especial Adam se derretiría a sus pies, Adam ahoga un grito sofocado y Kristen solo se limito a darle una seductora sonrisa.
-Yo claro que voy- dijo con voz felina dedicándole otra sonrisa a Adam, este se rió nervioso
-¿y usted señor Jonas?- dijo Lara intrigada por que Adam llevaba 5 minutos sin hablar
-mmm…Si, claro- dijo Adam dudoso
-Muy bien, vuelvan todos a sus puestos, en tres días viajan-dicho esto salio del salón.
Poco a poco todos salieron de este, yo me quede en la salida a la espera de Adam.
-Y ¿Qué piensas?- dijo sonriendo
-Que ha cierta persona la mataran…-dije riendo de forma enigmática
-Oh…, vamos Cele, lo aceptara…-dijo mas bien tratando de convencerse de eso.
-Eso lo veremos Adam, créeme si mi amiga ve a esa chica, wow te caerá un gran…golpe- dije riéndome al ver su cara de dolor
-Madi, no le digas nada, por favor, yo buscare la manera de contarle…-dijo suplicando.
-Claro, no hay problema…-dije sinceramente
-bueno, me voy a trabajar, adiós- dijo cruzando el pasillo
Menuda sorpresa que le esperaba a mi mejor amiga, camine hasta mi despacho y vi a Leslie sentada en uno de los bancos de la recepción.
-Buenos días…srta. Andrew- dije en un tono formal
-¿Qué tal Madison?- dijo ella sonriéndome me sorprendí que no me tratara como hacia varias semanas en lo que veíamos la decoración de su boda, vestido y todas esas cosas.
-Yo muy bien gracias, pero tu…¿Qué haces aquí?- dijo yo curiosa
-Bueno…hay unos detalles que Quero ver antes de la boda…-dijo incomoda
-Muy bien, pasa- dije entrando a mi despacho con ella a mis espaldas.
-Madison, se que quizás no nos conocemos mucho pero necesito contarte algo…-dijo ella sollozando en cuanto se sentó en el sofá.
-wow…-dije sorprendida, no éramos ni amigas ni nada, pero verla así de destrozada no pude evitar consolarla.
-Leslie, tranquila…cuéntame que sucede…-dije pasándole unos pañuelos
-Es que…la verdad, mi novio esta muy raro y creo que no se quiere casar conmigo…-dijo ella llorando otra vez
-Bueno…quizás el este…nervioso- dije tratando de que se calmara.
-No lo se…hay, disculpa por esto-dijo mas calmada
-no te preocupes, cuando me necesites-, ojala nunca pensé
-Gracias, bueno…queda tan poco, que sería horrible que se arrepintiera ahora…-dijo con un extraño tono de voz
-dudo, que te deje, eres muy bella- dije tratando de forzar mi mejor sonrisa
-La verdad le gustan más simples…-dijo con una sonrisa desdeñosa
-jajajaja…-me reí sin ganas
-Además, el pobre aun sigue recordando a su ex y eso me pone los nervios de punta- me miro fría
-Pues, quizás tu novio solo necesita un tiempo…-dije sugiriendo algo para que se tranquilizara
-Lo dudo…esa chica lo marco para siempre-dijo mirándome como si quisiera asesinarme
No dije nada y me limite a conversarle del vestido, el lugar y esas cosas, quedaba menos de 1 mes para la boda… y no sabía por que razón me sentía tan ansiosa.
Lejos de ahí en un departamento a las afueras de Vancouver un chico bebía su vaso de whisky mientras escribía en su diario, tranquilo y sereno, apretó el diario contra su pecho al ver esa foto en las paginas mas antiguas de el, no recordaba su rostro, pero si su voz, tan hermosa como la de un ángel, suspiro pesadamente, todo lo que hizo, lo hizo pensando que era lo mejor, que el y esa con la que estaban eran de la misma calaña y que nunca iban a cambiar, pero ahora se encontraba profundamente arrepentido, de todo, pero ya no podía hacer nada, su único consuelo era que nunca más haría sufrir a la única chica que a amado…No la olvidaría ni aunque ahora estuviera a punto de encadenar su vida con una chica que había arruinado todas sus esperanzas, su vida…sería como morir en vida.
*Narra Celeste*
Llegue a casa muriendo del cansancio los ensayos eran cada vez mas agotadores, al entrar vi a Adam sentado en el sofá mirando con poco interés el televisor al verme, su rostro se volvió serió y preocupado, Adam no sabía nada de mi presentación creía que yo iba a la escuela de música en esas horas, se paro del sofá y se acerco a mi…
-Hola amor- dije sonriéndole
-Hola-murmuro extraño
-¿Qué pasa Adam?-pregunte al ver que no me había dado mi habitual beso de bienvenida.
-Cele, hay algo que debo decirte…-dijo el extrañamente nervioso
-¿Qué?-dije mirando su aspecto preocupada
- mevoydeviaje-dijo rápidamente pero alcancé a oír lo que decía
-¿Qué?-dije cayendo consternada al sofá
-Amor, son dos semanas y es por el trabajo…-murmuro al ver mi rostro
-¿vas solo?- pregunte con repentino miedo, la mayoría de las chicas que trabajaban en “Aussie” eran divinas, Adam me miro por unos minutos y se limito a negar con la cabeza, solté un suspiro y lo abrasé.
-Te extrañare mucho amor- dije besando su cuello, Adam me abrazo mas fuerte
-Yo a ti cariño, pero es poco tiempo…así que será soportable…-dijo Mi Adam tratando de tranquilizarme
-mmm…lo que mas me deja tranquila es que vayas solo amor…-dije sonriéndole
El rió nervioso y me beso suavemente.
-¿Cómo te fue hoy?-dije tratando de cambiar de tema
-Bien…hemos estado trabajando duro…-dije tratando de sonar tranquila
-La academia te esta consumiendo mucho tiempo amor-dijo mirándome con un gesto de reproche
-jajajaja, puede ser pero, espera, ¿Cuándo te vas?-dije aun sonriendo
-mmm…en tres días- dijo mirando el piso
-oh…-dije sorprendida y a la vez triste, Adam me abrazo y dijo-Ya veras como vuela el tiempo amor-, la verdad eso esperaba.
Los días pasaron volando y Adam ya tenía que irse, se despidió de mi en la mañana ya que lo pasaron a buscar muy temprano en la mañana, me sentía triste pero sabía que mi Adam se iba a portar bien, total, solo, no tendría tentaciones, observe la tele con gesto ausente, no sabía si podría soportar que Adam no estuviera a mi lado pero por lo menos tenía a Madi y sabía que en unos cuantos días, lo superaría, mientras veía “Los padrinos Mágicos” sonó el teléfono con un fuerte repiqueteo, me levante perezosamente del sofá y atendí.
-¿Alo?-dije con voz patosa
-Celeste…-dijo una voz poco conocida para mí
-Si… ¿Quién habla?-dije curiosa
-Soy Jenny…-murmuro ella riéndose siniestramente
-Ah…-murmure en shock, ¿Qué hacia esa llamándome?
-Supongo que me recuerdas ¿no?…-dijo avocando ese difuso recuerdo a mi mente de ella
-Claro…como olvidarte, linda-dije con mi voz más cínica
-No hagamos como si nos quisiéramos ¿si?, solo te llamaba para advertirte, que si tú decides…bueno contarle a ella la verdad, te hundo en el fondo, ¿entendiste?
-Tu no tienes nada para amenazarme- sisee entre dientes
-Oh, se te olvida, todas tus historias aquí querida…ser una…bueno señorita de las carreras, no te dará muy buena fama con tu novio-dijo ella riéndose
-No te atrevas a contarle, “eso”, a Adam…-dije con mi voz mas amenazadora, tendría que contarle a Adam alguna vez, pero por ahora, eso era pasado
-jajajaja, cuéntale a ella la verdad y tu noviazgo se va al diablo muñeca, que estés muy bien nena, bye-colgo
Caí en la cuenta de todo eso, si Adam sabía de las carreras clandestinas yd e mi función ahí, me odiaría de por vida, no era un pasado muy limpio, ni para Madi ni para mi...llore desconsolada al recordar esa parte tan dolorosa de mi pasado, odiaba pensar en todo eso que tuvimos que hacer para poder conseguir dinero, aunque me sentí poderosa, pero hasta cierto momento..., podía ver como viajaba al pasado y todas esas heridas y cicatricez se habría paso en mis recuerdos...
*Flash back*
-Hoy ganamos- dijo diego con emoción mirando el auto
-Cel, esto esta genial, con sete auto, llegare a los 500 km/hr-murmuro Madi mirando el coche con los ojos brillosos
-mmm...gaste mi dinero de la colegiatura en el, así que mas te vale no destruirlo-dije con una sonrisa
-jajajaja, claro que si baby-dijo Madi guiñándome un ojo
-Tu bebe encárgate del grandote y nosotros hacemos el resto-dijo Die mirándome
-A sus órdenes-dije con una sonrisa seductora
Camine en dirección a un grupo de chicos que rodeaban un auto, el que estaba conversando al verme, se detuvo en seco y esbozo una sonrisa.
-Hola preciosa…-dijo con una mirada lasciva
-Hola…-dije sonriéndole seductora-Tu debes ser el nombrado destructor-dije acercándome a el
-Si, así me dicen,¿tu eres?...-dijo observando mi atrevido atuendo
-Sirena…-dije sonriendo
-Oh…dijeron que eras bella, pero eso es quedarse corto…-dijo acercándome hacia el con un brazo en mi cintura
-jajaja, gracias lindo…-dije un poco incomoda pero fingiendo una sonrisa
-Ven vamos-dijo tomando mi mano y llevaban dome a un lugar mas apartado.
Llegamos a un sitio eriazo, mire asustado a los lados, no veía a mis amigos por ningún lado.
-eeee…oye creo que deberíamos volver…-dije asustada
-No bella, aquí nos quedamos-dijo acercando su boca a mi cuello, lo empuje al sentir ese contacto, el me miro furioso.
-Hey perra como se te ocurre hacer eso…-dijo tomándome de los hombros fuertemente
-Sueltamente-dije llorando
-Ya vas a ver, a las estúpidas como tu se les trata así-dijo levantándome una mano
*fin del flash back*
Esa era mi ultimo recuerdo de esa noche, ese tipo me golpeo hasta que quede inconciente, Madi recibió unos cuentos golpes por mi, llegué a mi casa toda moreteada y me jure a mi misma que ningún hombre me volvería a tocar, nunca.
Pero no cumplí mi promesa, Adam fue mi talón de Aquiles y ahora si esa desgraciada le contaba algo a Adam, el pensaría que yo le mentí… llore toda la noche, no sabía que esperarme, lo único que supe era que en ese momento, empezaba la tormenta…
*Narra Adam*
No me gustaba mentirle a mi novia pero…¿Qué me quedaba?, si le decía que iba con esa hermosa criatura, Celeste, me habría dejado de inmediato, subí al auto que me paso a buscar esa mañana llegue al aeropuerto sin rastro de la rubia, aborde el avión una hora después, al sentarme me encontré con una gran sorpresa…
-Hola lindo- dijo ella batiendo sus pestañas
-Hola- dijo yo mil de nervioso
-ya veras que la pasaremos bien-dijo ella riendo
-eso espero…-dije tratando de no sonar desesperado.
-Jaja, eres tan bonito-dijo Kristen pasando sus manos por mi pelo
Yo reí nervioso, ella se limito a verme de forma muy seductora, al ver que nadie más nos miraba se sentó en mi regazo y paso sus manos por mi cuello…
-mmm…Que lugar mas blandito-dijo ella acercando peligrosamente sus labios a los míos
-Aha…-fue lo único le logre murmurar antes de que sus sensuales labios asaltaran los míos…
Trate de separarme de ella, pensar en Cel, pero ese cuerpo estaba hecho para pecar, la chica apretó su cuerpo contra el mió besándome mas apasionadamente
No me pude concentrar mas…solo pensé que quizás la tentación en aquel viaje sería mayor ¿no? Como dicen los hombres somos el sexo débil.
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